
A partir del 1 de noviembre de 2025, aproximadamente 10 millones de latinos en Estados Unidos, junto con otros 42 millones de beneficiarios, perderán el acceso a los subsidios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), conocido como bonos de comida (food stamps).
La interrupción en el acceso a fondos es resultado directo del cierre parcial del gobierno federal, que comenzó el 1 de octubre de 2025. El programa SNAP, que proporciona beneficios alimenticios a familias de bajos ingresos, es uno de los más grandes de su tipo en el país.
Sin embargo, debido a la falta de fondos ocasionada por el cierre del gobierno, el Departamento de Agricultura (USDA) ha informado que no se podrán distribuir los beneficios correspondientes al mes de noviembre. Esta situación afecta a millones de estadounidenses, particularmente a aquellos que dependen de estos beneficios para alimentarse, como personas mayores, familias con niños y personas con discapacidades.
Cierres de gobierno federal más largos en EEUU
- Donald Trump (2018-2019): 35 días (más largo en la historia)
- Bill Clinton (1995-1996): 21 días
- Donald Trump (2025): 29 días (en curso)
Organizaciones como Voto Latino, UnidosUS y Latino Victory Project han destacado que esta interrupción representa una crisis humanitaria, especialmente para los hogares de bajos ingresos que ya enfrentan altos precios de alimentos. Estas organizaciones han instado al gobierno a restaurar los fondos de SNAP, destacando que el programa es un salvavidas para muchas familias que no pueden cubrir los gastos básicos de comida.
Una de las principales controversias generadas por la situación fue un gráfico viral que circuló en las redes sociales, que mostraba que los grupos étnicos no blancos y no ciudadanos recibían una gran parte de los beneficios de SNAP.
Según este gráfico, los afganos, somalíes e iraquíes serían los principales beneficiarios del programa, con porcentajes que excedían el 40% en algunos casos, mientras que los blancos constituían solo el 8.6% de los beneficiarios.
Sin embargo, expertos en el tema, como el profesor Tracy Roof, aclararon que este gráfico no representaba una visión completa y precisa de los beneficiarios del programa. La fuente original del gráfico, un blog de consejos financieros, había filtrado y seleccionado grupos específicos sin una base sólida, lo que llevó a la desinformación.
Los datos oficiales del Departamento de Agricultura de EEUU muestran que la mayoría de los beneficiarios de SNAP son ciudadanos nacidos en EEUU, y que solo un pequeño porcentaje son inmigrantes no ciudadanos. En 2023, el 89.4% de los beneficiarios eran ciudadanos estadounidenses, mientras que menos del 11% eran no ciudadanos, con una fracción pequeña de esos no ciudadanos siendo refugiados o residentes legales permanentes. Además, el 35.4% de los beneficiarios de SNAP son blancos, seguidos por el 25.7% de afroamericanos y el 15.6% de latinos.
El impacto del cierre también ha llevado a varios estados a tomar medidas para mitigar la crisis. Algunos estados como Connecticut, Guam, Louisiana, Virginia y Vermont están utilizando fondos locales para cubrir parcialmente los beneficios de SNAP durante el mes de noviembre.
En el caso de Florida, cerca de 3 millones de personas dependen de SNAP, y los funcionarios estatales ya han advertido que los beneficios para noviembre no se distribuirán hasta que se restablezca el financiamiento federal.