
Desde 2025, cada vez más cubanos han optado por adoptar una nueva ruta migratoria mientras las posibilidades de llegar a Estados Unidos disminuyen con el endurecimiento de sus leyes migratorias.
Este cambio, impulsado por la crisis económica y social en Cuba, las restricciones migratorias en otros países y las dificultades para llegar a la Tierra de la Libertad, ha hecho que las autoridades de Brasil acumulen más de 90.000 solicitudes de refugio de ciudadanos de la Isla, incluidas unas 35.000 registradas durante los primeros siete meses de 2026.
De acuerdo con EL PAÍS, el nuevo flujo migratorio convirtió a los cubanos en el grupo con más solicitudes de asilo en Brasil, por encima de los venezolanos, quienes durante años encabezaron las llegadas por la frontera amazónica.
La ruta hacia territorio brasileño comienza generalmente con un vuelo desde La Habana hasta Georgetown, capital de Guyana. Desde allí, los migrantes atraviesan zonas selváticas de la Amazonía, cruzan el río Tacutu hacia Brasil y continúan por carretera hasta Boa Vista, en el estado de Roraima.
Cubanos atraviesan la Amazonía para llegar a Brasil
En Boa Vista, punto clave de entrada para quienes llegan desde Guyana, los cubanos representan cerca del 85% de las personas atendidas por el Servicio Jesuita a Migrantes y Refugiados (SJMR). Allí reciben orientación sobre trámites, derechos y opciones laborales.
“Llegan perdidos, solo saben que quieren sacarse la documentación”, explicó Luis Hoyos, integrante del SJMR al citado medio.
El representante señaló que el perfil de los recién llegados ha cambiado. Actualmente predominan comerciantes, profesionales, contables y trabajadores vinculados a empresas estatales cubanas. En otros momentos aumentó la presencia de personal sanitario, mujeres con hijos y familiares de migrantes que ya habían logrado establecerse.
En junio de 2026, la Policía Federal de Carreteras de Brasil informó del rescate de 108 migrantes cubanos en Roraima, quienes intentaban ingresar al país de manera irregular desde la frontera con Guyana.
Estados Unidos, Nicaragua y Guyana modificaron la ruta migratoria cubana
El endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses redujo las opciones para miles de cubanos que tradicionalmente buscaban llegar a la frontera sur de Estados Unidos. A esto se sumó la decisión de Nicaragua de exigir visa a los ciudadanos de la Isla desde febrero de 2026, una medida que cerró una de las principales vías utilizadas para acercarse al territorio estadounidense.
Ante esas restricciones, Guyana ganó importancia porque mantiene una frontera terrestre con Brasil y permite la entrada de cubanos sin visado.
Una vez que obtienen la documentación inicial en Brasil, los solicitantes de refugio pueden acceder a servicios como salud pública, educación y cuentas bancarias. Sin embargo, muchos abandonan Boa Vista rápidamente para trasladarse hacia estados del sur, donde existen más oportunidades laborales.
Curitiba, en Paraná, se convirtió en uno de los destinos preferidos y algunos migrantes la llaman “la nueva Miami” por la cantidad de cubanos establecidos allí.
Refugiados cubanos enfrentan largas esperas para regularizarse
Brasil tramita actualmente unas 157.000 solicitudes de asilo, de las cuales más de 90.000 corresponden a cubanos. A diferencia de ciudadanos de Venezuela, Siria o Afganistán, los cubanos no tienen acceso al procedimiento acelerado porque Brasil no considera que la situación de la Isla entre en la categoría de violaciones graves y generalizadas de derechos humanos utilizada para aplicar esa vía.
El proceso puede extenderse durante años, aunque los documentos entregados permiten trabajar desde el primer día.
Yumara Bolaños, una cubana de 47 años, llegó a Brasil buscando atención médica para su hija con insuficiencia renal crónica. La familia se estableció en Florianópolis, donde encontró tratamiento para la menor.
“La niña ha mejorado bastante, tiene los medicamentos que necesita”, relató Bolaños, quien consiguió empleo como cajera mientras su esposo trabaja en labores de carga y descarga.
Aunque destaca la ayuda recibida, también reconoce que adaptarse al idioma y al clima brasileño ha sido difícil. Para miles de cubanos, Brasil representa ahora una alternativa frente al deterioro de las condiciones de vida en la Isla y al cierre de las rutas migratorias tradicionales.