
El cirujano cubano Yoandro Fonseca Mesa denunció públicamente la humillante situación que vivió el hospital de Ciego de Ávila, en Cuba. El galeno se dirigía a operar a dos pacientes con cáncer y un funcionario intentó impedirle utilizar el ascensor del centro hospitalario.
Según su relato, el incidente ocurrió después de una madrugada marcada por apagones y la falta de servicios básicos en su hogar. El especialista aseguró que llegó al hospital tras enfrentar las dificultades habituales del transporte y las carencias cotidianas que afectan a muchos profesionales del sector sanitario.
Al entrar al ascensor para subir al quinto piso, donde se encontraba el salón de operaciones, afirma que fue detenido por un trabajador que dijo actuar por órdenes de la dirección del hospital.
“El ascensor es solo para pacientes”
De acuerdo con el testimonio del médico, el funcionario le indicó que debía bajar del ascensor y subir por las escaleras porque el aparato estaba destinado únicamente a pacientes.
La situación generó tensión, ya que el especialista explicó que se dirigía precisamente a realizar una intervención quirúrgica urgente. Firme en su determinación, Fonseca no se bajó del ascensor y decidió continuar hasta el quirófano donde tenía programadas las operaciones. “Llegué al salón y atendí a las dos pacientes que estaban esperando. Ellas no tenían ninguna culpa de lo que estaba ocurriendo”, explicó.
Salarios que no alcanzan en Cuba
Más allá del incidente puntual, el médico utilizó su testimonio para denunciar las condiciones laborales del personal sanitario en Cuba. Según afirmó, su salario mensual ronda los 8.800 pesos cubanos, lo que equivale aproximadamente a 17 dólares al cambio informal, una cifra que considera insuficiente incluso para cubrir gastos básicos.
El especialista también aseguró que lleva varios años solicitando formalmente su liberación laboral, un trámite necesario para abandonar su puesto dentro del sistema estatal, sin haber obtenido respuesta.
Frustración creciente en el sector sanitario cubano
Esta situación es el pan diario de muchos profesionales de la salud en Cuba. La combinación de bajos salarios, escasez de recursos médicos y dificultades cotidianas, han provocado un éxodo de personal médico en el país.
Hospitales con equipos deteriorados, falta de insumos básicos y problemas de transporte sanitario son quejas recurrentes entre trabajadores del sector.
En este contexto, el médico aseguró que situaciones como la vivida en el hospital terminan agravando la frustración de quienes continúan trabajando dentro del sistema.
“La estupidez también tiene límites”
El especialista concluyó su denuncia con un mensaje directo a quienes toman decisiones dentro de las instituciones sanitarias.
Impedir a un cirujano utilizar el ascensor mientras se dirige a operar refleja un nivel de burocracia y desconexión con la realidad imperante. Una situación que afecta tanto al personal médico como a los propios pacientes.
La vida en un país en el cual no hay nada y donde todo se siente como una superveniencia constante, también se ve matizada por situaciones sin sentido, como esta. Ya no basta lidiar con las dificultades de la vida cotidiana, sino que también hay que tolerar la falta de sentido común y de empatía de quienes no tienen nada mejor que hacer que poner prohibiciones absurdas.

