
Un médico cubano, integrante de la brigada de salud enviada por el régimen castrista a Bolivia, reveló la corrupción y la explotación laboral que sufrió mientras ofrecía sus servicios en la nación sudamericana.
Su testimonio, recogido por la organización Archivo Cuba, añade nuevas pruebas sobre el carácter represivo y propagandístico de estos programas exportados por el Estado cubano.
El profesional, cuya identidad se mantiene en reserva por motivos de seguridad, trabajó durante varios años en el Centro Oftalmológico “El Alto”, ubicado en la capital boliviana La Paz. Allí, según sus palabras, agentes de la seguridad del Estado le confiscaron el pasaporte oficial, una práctica común para evitar deserciones y garantizar la obediencia de los colaboradores.
“Nos prohibían tener vínculos afectivos o amistosos con nacionales, visitar sus casas o hacer cualquier cosa sin aprobación”, denunció el médico. Agregó que debía reportar la atención de al menos 35 pacientes diarios, aunque en realidad solo llegaban entre tres y ocho al día a su consultorio.
La cifra se “inflaba” de manera descarada para reportar públicamente estadísticas favorables al programa y con ello justificar la presencia de los profesionales en salud en territorio boliviano.
Muchos de los integrantes de la misión no eran galenos, sino funcionarios del Partido Comunista de Cuba (PCC), miembros del sindicato oficialista, agentes de la seguridad del Estado o familiares de altos mandos.
“Vivían en mansiones enormes con servicios privados, pero eran presentados como médicos”, aseguró el testigo, quien también denunció la destrucción de insumos médicos como jeringas y medicamentos para respaldar informes falsos sobre consumo sanitario.
En cuanto al pago, el médico denunció que, aunque Bolivia entregaba cerca de 4.000 dólares mensuales por cada profesional cubano, el régimen solo les otorgaba 670 USD. De ese monto, además, se descontaban 100 dólares para cubrir gastos de renta y servicios que, en realidad, ya eran financiados por el gobierno anfitrión.
“En muchas ocasiones nos tenían hasta 4 y 5 meses sin pagarnos el salario, supuestamente porque Bolivia no tenía dinero. Nos veíamos en una situación muy dura para sobrevivir”, relató el doctor.
A pesar de las dificultades, logró salir del país sin desertar. “Recuerdo bien a la mayoría de esos corruptos”, sentenció. Tras la renuncia de Evo Morales en 2019, el gobierno interino de Jeanine Áñez expulsó a 725 integrantes de la brigada cubana, argumentando que muchos cumplían funciones políticas y no médicas. Desde entonces, no se ha confirmado el regreso oficial de nuevas brigadas cubanas a Bolivia.
Denuncian la explotación laboral de médicos cubanos en Jamaica
Un informe reciente expone cómo el régimen cubano, en colaboración con el gobierno de Jamaica, ha mantenido durante décadas una red sistemática de explotación laboral a través de las brigadas médicas y educativas enviadas por La Habana al país caribeño.
El reporte, elaborado por la organización Archivo Cuba en conjunto con la periodista e investigadora Annarella Grimal y la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), concluye que estas misiones han funcionado como herramientas de control ideológico y adoctrinamiento político bajo el amparo de acuerdos bilaterales.
Titulado “La misión internacionalista de Cuba en Jamaica: una colaboración preocupante”, el informe fue divulgado en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas. Su contenido se basa en testimonios directos de médicos y maestros cubanos, así como en documentos oficiales y material inédito.
Entre las violaciones documentadas se incluyen la retención sistemática de pasaportes, jornadas laborales que alcanzan hasta 268 horas mensuales, confiscación de parte del salario, vigilancia permanente y estrictas restricciones sobre la vida personal y las actividades políticas de los profesionales cubanos desplegados en Jamaica.