
El recién inaugurado Hospital Comunitario IMSS-Bienestar, ubicado en Maruata, una pequeña localidad del estado mexicano de Michoacán, contará con la atención de 11 especialistas cubanos, que trabajarán junto con el personal de origen local.
Los profesionales de la Isla son parte de la brigada de salud que arribó a México desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, pese a las críticas por explotación laboral y salarios incompletos.
Los médicos antillanos prestarán sus servicios en áreas como cirugía general, ginecología, oftalmología, geriatría, traumatología, anestesiología, inmunología, medicina familiar e internistas.
La obra se enmarca dentro del primer año de gestión de la presidenta izquierdista, Claudia Sheinbaum Pardo, y representa un avance significativo en la infraestructura sanitaria del país.
El hospital, que requirió una inversión superior a los 329 millones de pesos, cuenta con 56 camas, 15 consultorios, quirófanos, urgencias, rayos X, laboratorio y una farmacia con un abasto superior al 95%, según los datos proporcionados por el IMSS-Bienestar.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, celebró la apertura del hospital, destacando la relevancia de contar con médicos de diversas especialidades para atender a la población.
El convenio firmado entre México y Cuba en 2022 para enviar brigadas sanitarias a zonas de difícil acceso se encuentra en el centro del debate sobre esta medida. Aunque el gobierno mexicano defiende la contratación de médicos cubanos como una solución para llevar atención a regiones alejadas, la presencia de especialistas de la Isla ha generado polémica.
Asociaciones médicas mexicanas han criticado el uso de personal extranjero, sugiriendo que la verdadera solución sería mejorar las condiciones laborales para los médicos nacionales, quienes enfrentan bajos salarios y precarias condiciones de trabajo.
Por otro lado, la contratación de médicos cubanos también ha sido objeto de denuncias internacionales. Organizaciones de derechos humanos han señalado que los galenos cubanos no reciben el 100% del salario que México paga por sus servicios.
Según estas denuncias, el régimen cubano retiene más del 80% de lo que se paga por los especialistas, lo que ha sido calificado como una forma de explotación laboral y trata de personas con fines de lucro.
Diversos organismos internacionales, incluida la ONU, han cuestionado este modelo, argumentando que las misiones médicas cubanas son un negocio millonario para el Estado cubano, mientras los médicos trabajan bajo condiciones de control y limitación de libertades.
Trump mantiene sanciones contra países involucrados en la contratación de médicos cubanos
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha continuado con la aplicación de sanciones contra funcionarios de diversos países involucrados en la contratación de médicos cubanos.
En agosto pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció restricciones en los visados para autoridades de Brasil, Granada y varios países africanos, así como para sus familiares.
Previo al anuncio de estas medidas, el ministro de Salud de Bahamas, Michael Darville, informó sobre la cancelación de los contratos con los médicos cubanos que trabajaban en el país como parte de las brigadas enviadas por el régimen de La Habana.
“Tras negociaciones exitosas, hemos acordado rescindir todos los contratos actuales y formalizar acuerdos directos con los profesionales cubanos de salud que se encuentran en las Bahamas. Aquellos que no acepten el nuevo modelo tendrán un plazo para concluir sus labores y regresar a Cuba”, explicó Darville ante el parlamento del país.