
El conductor cubano Carlos Otero protagonizó un sorprendente momento este fin de semana cuando creyó haber ganado medio millón de dólares raspando una tarjeta de la lotería en vivo durante su programa en YouTube, La Hora de Carlos Live.
Acompañado por su colega Daniela Rosas, Otero recibió dos tarjetas de lotería con la invitación de rasparlas juntos para descubrir si habían obtenido algún premio.
La sorpresa de Otero fue mayúscula al percatarse de que una de las tarjetas indicaba que era el ganador de un cuantioso premio en dólares. La emoción se apoderó del estudio, y el presentador comenzó a hacer planes para saldar deudas pendientes.
Sin embargo, la alegría fue efímera, pues Rosas reveló que todo era una broma: la tarjeta había sido adquirida a través de Amazon. El desconcierto se reflejó en el rostro del cubano, quien no pudo ocultar su decepción tras descubrir la verdad. A pesar del inesperado desenlace, el episodio se convirtió rápidamente en un tema de conversación entre los seguidores del programa.
Carlos Otero, considerado uno de los mejores conductores de la Televisión Cubana, nació el 16 de junio de 1958 en La Habana. Con más de tres décadas de carrera, ha destacado en la industria del entretenimiento tanto en su país natal como en Estados Unidos.
Inspirado por grandes figuras de la locución cubana como Germán Pinelli, Cepero Brito y Consuelito Vidal, Otero ha logrado forjar su propio estilo, mostrando su versatilidad como conductor, entrevistador, presentador e incluso actor en programas humorísticos.
Su carrera televisiva comenzó en 1978, cuando se unió al elenco de Para Bailar, un programa semanal que se emitió hasta 1983. Este espacio sirvió como trampolín para numerosos conductores y actores de renombre, y estableció un modelo a seguir para programas posteriores, como Bailando en Cuba.
No obstante, los cubanos recuerdan a Otero principalmente por su trabajo en Sabadazo, un programa dirigido por Julio Pulido que se estrenó en julio de 1993, en pleno Período Especial.
Sabadazo reunió en su horario estelar del sábado a un grupo de humoristas que se convertirían en los más destacados de la década de los 90 en la Isla. Aunque Otero dejó el programa en 1996, su impacto en el mismo sigue siendo innegable.
En 1998, fue seleccionado para presentar el programa 23 y M, pero abandonó el proyecto después de tres meses. En 2007, regresó a la televisión cubana para conducir Con Carlos y Punto, un programa en horario estelar que combinaba humor, entrevistas y música. Ese mismo año, Otero emigró a Miami, vía Canadá, acompañado por su esposa y sus dos hijos.