
La cadena hotelera española Meliá Hotels International ha confirmado la apertura de dos nuevos hoteles en Cuba en 2025, como parte de una estrategia global de consolidación en el segmento de lujo.
Según una entrevista concedida por Gabriel Escarrer, presidente de la hotelera española, a la revista Desarrollo, el plan es que uno de cada tres nuevos hoteles de Meliá sea para atacar al segmento de lujo que actualmente representa el 15% de los establecimientos.
“El segmento de Lujo representa actualmente el 15% de nuestro portfolio actual, pero el 33% del pipeline; esto quiere decir que una de cada tres aperturas previstas será de una de nuestras marcas de lujo (84% si incluimos las marcas premium)”, explicó Escarrer.
En ese sentido, la cadena prevé abrir 13 hoteles en América: 4 en Argentina, 2 en Cuba, 2 en República Dominicana y 5 hoteles en México.
“Como uno de los líderes globales en hotelería vacacional, la estrategia de crecimiento de Meliá prioriza los destinos incluidos en lo que conocemos como el ‘eje vacacional’, que iría desde el Caribe y Latam hasta el Sudeste Asiático, pasando por el arco Mediterráneo y el Medio oriente y este de África”, añadió Escarrer.
A nivel global, las marcas de “premium” y de lujo representan el 65% del portafolio de hoteles de Meliá.
Situación distinta en Cuba
Según datos oficiales de la propia empresa, entre enero y septiembre de 2024, los hoteles Meliá en Cuba reportaron una ocupación promedio del 39.4%, la más baja entre todas sus regiones, solo superada por Venezuela.
El beneficio por habitación disponible fue de apenas 34.1 euros, frente a 120.7 euros en España o más de 100 euros en México y República Dominicana.
La situación a inicio del 2025 no mejoró. En el primer trimestre, en plena temporada alta en el Caribe, el 59.5% de las habitaciones de Meliá en Cuba permanecieron vacías. La ocupación cayó un 20.8% respecto al mismo período del año anterior, agravada por la crisis energética, la escasez de suministros y las restricciones aéreas.
El reporte corporativo de Meliá señala que la situación económica y logística en Cuba sigue siendo “difícil”. La reducción del 12% en vuelos internacionales, la falta de conexiones con países emisores clave como Reino Unido, Bélgica y Argentina, y los continuos apagones han golpeado con fuerza la demanda turística.
Para mitigar estas limitaciones, la empresa creó su propia firma importadora, Mesol Gestión Hotelera Turística, con el fin de garantizar el abastecimiento de productos básicos ante la imposibilidad de encontrar suministros adecuados en el mercado interno cubano. Esto, sin embargo, ha encarecido aún más los costos de operación.
A pesar de los datos negativos, Meliá mantiene su presencia en los principales destinos turísticos de la isla, como Varadero, La Habana, Cayo Santa María y Holguín. La empresa fue una de las primeras en entrar al mercado cubano tras la apertura a la inversión extranjera en los años 90, bajo el mandato de Fidel Castro.