
Un menor fue trasladado a un hospital este lunes luego de ser atacado por un caimán de gran tamaño mientras nadaba en el Weeki Wachee Preserve, una zona natural del condado de Hernando, Florida.
El animal, de entre 9 y 12 pies de longitud (2,7 a 3,7 metros), mordió al joven en un brazo y una pierna, aunque las autoridades indicaron que las heridas no representaban peligro para su vida.
De acuerdo con FOX 13 Tampa Bay, el incidente ocurrió cuando el muchacho se encontraba en el agua junto a otros niños. Después del ataque, el grupo quedó atrapado en un banco de arena y necesitó la intervención de equipos de emergencia del Hernando County Fire Rescue para poder salir del área.
El joven herido fue llevado al Bayonet Point Hospital, donde recibió atención médica. Las autoridades no divulgaron su edad ni identidad, mientras continúan las investigaciones sobre lo ocurrido.
Autoridades buscan al caimán involucrado en el ataque
Tras la agresión, un trampero autorizado por el estado de Florida llegó al lugar para intentar capturar al reptil. El especialista instaló trampas en la zona con el objetivo de localizar al animal señalado como responsable del ataque.
Hasta los primeros reportes, las autoridades no habían confirmado si el caimán había sido encontrado. La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) quedó encargada de investigar la violación relacionada con el ingreso al agua.
El Weeki Wachee Preserve mantiene una prohibición expresa de nadar en sus lagos. La administración del área natural, bajo la supervisión del Southwest Florida Water Management District, establece que los visitantes deben respetar esa restricción por razones de seguridad.
La Oficina del Sheriff del condado de Hernando pidió a residentes y turistas que se mantuvieran alejados de zonas no autorizadas y cumplieran las normas establecidas alrededor de ríos, lagos y otros cuerpos de agua.
Florida acumula varios ataques de caimanes durante el verano
El nuevo incidente se suma a otros ataques registrados en Florida durante los últimos meses. A comienzos de agosto, una mujer fue ingresada en un hospital después de ser mordida por un caimán de 9 pies y 8 pulgadas mientras nadaba en el Silver River, ubicado en el condado de Marion.
Semanas antes, un niño de 11 años perdió la mano derecha tras ser atacado por un caimán mientras pescaba junto a su padre en Nelson Fish Camp, cerca de Umatilla. El reptil medía 8 pies y 7 pulgadas.
A finales de junio, Brittany Clark, de 31 años, murió tras ser atacada por un caimán mientras nadaba en el río Econlockhatchee, en el condado de Seminole. Posteriormente, pruebas de ADN determinaron que un ejemplar de 13 pies fue el responsable del ataque.
Las autoridades de Florida recuerdan que la presencia de caimanes es común en numerosos ecosistemas del estado y recomiendan evitar entrar en aguas donde la actividad esté restringida o prohibida.