
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su gobierno continuará con la contratación de médicos cubanos, pese a las múltiples denuncias de explotación laboral y críticas internacionales hacia este programa del régimen castrista.
Durante su habitual rueda de prensa, la mandataria defendió el acuerdo, enfatizando que los galenos procedentes de la Isla seguirán trabajando en México bajo un marco “totalmente legal”.
A pesar de las críticas, Sheinbaum explicó que México ha recurrido a los médicos cubanos debido a la escasez de especialistas en el país, producto de años sin graduación suficiente de especialistas locales.
“Cuba es uno de los pocos países dispuestos a enviar médicos, y no vienen a sustituir a los mexicanos, sino a suplir una necesidad urgente”, añadió la presidenta. Además, destacó el valor de los médicos cubanos, subrayando su disposición para trabajar en las zonas más remotas del país, donde los mexicanos suelen ser reacios a desplazarse. Cabe mencionar que estas áreas generalmente se encuentran bajo el control de narcotraficantes.
A pesar de la grave crisis en el sistema sanitario cubano, con la escasez crítica de medicamentos e insumos, Sheinbaum defendió que la contratación de los galenos está dirigida a beneficiar a los más necesitados en México.
“Estos médicos están ayudando a los pobres de nuestro país”, afirmó, señalando que, en el futuro, si México forma suficientes especialistas, el número de médicos cubanos podría reducirse.
En cuanto al financiamiento del acuerdo, se reveló que el gobierno mexicano ha invertido más de 92 millones de euros entre 2022 y 2025 en el referido servicio. Por lo menos, alrededor de 800 profesionales de la salud procedentes de la Isla se encuentran distribuidos en 15 estados mexicanos.
En medio de esta situación, la administración de Donald Trump ha exigido a los países que contratan a médicos cubanos que paguen directamente a los trabajadores y no a través de empresas estatales de la Isla.
Además, Washington ha dado continuidad a la emisión de sanciones contra funcionarios de diferentes países involucrados en la contratación de los doctores. El pasado mes de agosto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció restricciones de visado a autoridades de los gobiernos de Brasil, Granada y varios países africanos, así como a sus familiares.
Antes de anunciarse estas medidas, el ministro de Salud de Bahamas, Michael Darville, anunció la cancelación de los contratos vigentes con los médicos cubanos que trabajan en el país como parte de las brigadas enviadas por el régimen cubano.
“Después de fructíferas negociaciones, estamos listos para rescindir todos los acuerdos contractuales actuales y formalizar contratos directos con los profesionales cubanos de la salud que se encuentran en las Bahamas. Aquellos que no acepten el nuevo modelo tendrán un plazo para finalizar sus labores y regresar a Cuba”, afirmó Darville ante el parlamento del archipiélago.
Esta decisión se tomó después de una reunión entre autoridades bahameñas, el jefe de la diplomacia de EEUU y otros funcionarios estadounidenses en Washington D. C.