
Entre enero y septiembre de 2024, México exportó a Cuba 31.3 mil barriles de petróleo crudo y 2.9 mil barriles diarios de petrolíferos por un valor de 500 millones de dólares, según se puede observar en los registros públicos que Petróleos Mexicanos (Pemex) entregó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
Los envíos de hidrocarburos en el presente año fueron un 25% más que en igual etapa del 2023, por lo cual las exportaciones a Cuba ya representan el 2.9% del total que ejecuta Pemex y son el 1.5% de las ventas totales de petrolíferos.
Según el cubano Jorge Piñón, investigador senior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, el petróleo ligero Istmo ha sido elegido para los envíos, ya que el crudo maya resulta demasiado pesado para las capacidades de refinación de Cuba.
Desde julio de 2023, la subsidiaria de Pemex, Gasolinas Bienestar, ha sido la encargada de adquirir y exportar petróleo crudo y petrolíferos a Cuba. El reporte subraya que estas ventas se realizan bajo contratos en pesos y a tasas de mercado vigentes, cumpliendo con los procedimientos legales establecidos.
El investigador también indicó que, aunque los envíos de crudo parecen una transacción comercial directa, existe incertidumbre sobre si Cuba está pagando este petróleo con dinero o como parte de un intercambio por servicios médicos y vacunas COVID-19.
“Es una cantidad significativa de dinero. No sabemos si es un favor por los médicos cubanos que han enviado a México o por las vacunas que recibieron durante la pandemia”, explicó Piñón.
Cuba atraviesa una de sus peores crisis energéticas del año, lo que ha impulsado a México a compensar la reducción de envíos desde Rusia y Venezuela. Mientras Venezuela, históricamente uno de los principales proveedores de petróleo para la Isla, ha reducido sus envíos de 53 mil a 25 mil barriles diarios desde septiembre, Rusia no ha enviado ninguna embarcación con crudo en los últimos meses.
Piñón enfatizó que el petróleo que México envía es de vital importancia para mantener las plantas eléctricas y refinerías de la isla en funcionamiento. “Es el mejor petróleo que tienen disponible, y Cuba lo necesita urgentemente para mantener su red energética a flote”, señaló.
Mientras Cuba incurre en un gasto de 500 millones de dólares en petróleo mexicano para enfrentar su crisis energética, también tiene planes de exportar su propio hidrocarburo. Melbana Energy que explora y produce en el Bloque 9, con un potencial de 676 millones de barriles tiene previstas las primeras exportaciones que buscan cubrir los costos de los inversionistas, priorizando el mercado internacional sobre el consumo local.
La Base de Supertanqueros de Matanzas facilita el transporte hacia mercados externos, con ventas proyectadas cada dos meses. Esta dinámica resalta la dependencia de Cuba de actores externos, tanto para importar crudo como para desarrollar sus propios recursos.