
México ha recurrido a buques de su Armada para transportar ayuda alimentaria a Cuba, una vía extraordinaria que adquiere mayor relevancia mientras la Isla pierde capacidad de transporte marítimo comercial y miles de contenedores con alimentos, medicinas y otros productos permanecen varados fuera del país.
Una investigación publicada este jueves por The New York Times señala que las dificultades para trasladar suministros a Cuba han llegado a tal punto que algunos gobiernos aliados han utilizado directamente sus fuerzas armadas. México empleó embarcaciones militares para movilizar alimentos, mientras Brasil recurrió a aviones de su Fuerza Aérea para transportar leche en polvo.
Las operaciones mexicanas están documentadas oficialmente. Solo en dos misiones realizadas en febrero, buques de la Armada trasladaron más de 2.000 toneladas de víveres hacia territorio cubano.
Buques militares mexicanos llevaron más de 2.000 toneladas a Cuba
El 8 de febrero, zarparon desde Veracruz los buques de apoyo logístico Papaloapan e Isla Holbox con más de 814 toneladas. El primero transportaba unas 536 toneladas de leche, productos cárnicos, galletas, frijoles, arroz, atún, sardinas, aceite vegetal y artículos de higiene; mientras que Isla Holbox llevaba más de 277 toneladas de leche en polvo, según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.
Los primeros buques mexicanos llegaron a La Habana el 12 de febrero con 814 toneladas de suministros. Pocos días después, México organizó una segunda operación militar. El Papaloapan y el Huasteco partieron el 24 de febrero con otras 1.193 toneladas.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, el Papaloapan cargó 1.078 toneladas de productos esenciales, principalmente frijoles y leche en polvo, mientras el Huasteco transportó 92 toneladas de frijoles y 23 toneladas adicionales de alimentos.
De esta forma, ambas operaciones movilizaron conjuntamente unas 2.007 toneladas utilizando embarcaciones de la Armada mexicana. Posteriormente, México siguió enviando asistencia por otras vías. En mayo, por ejemplo, un buque comercial llegó a La Habana con otras 1.700 toneladas de alimentos e insumos.
Grandes navieras dejaron de aceptar cargas hacia Cuba
El uso de medios militares ocurre en medio de una fuerte contracción de las conexiones comerciales de Cuba. En mayo, las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd suspendieron las nuevas reservas con destino o procedencia de la Isla después de las sanciones adoptadas por Washington contra entidades cubanas.
La paralización de reservas de CMA CGM y Hapag-Lloyd ya había encendido las alarmas sobre el transporte de mercancías hacia Cuba. Reuters informó entonces que la decisión podía comprometer hasta el 60% del volumen del tráfico marítimo cubano.
Ahora, Gordon Wilmsmeier, profesor especializado en transporte marítimo y logística global de la Universidad de los Andes, declaró a The New York Times que hasta dos tercios de la capacidad total de transporte de contenedores hacia Cuba ha desaparecido.
El Gobierno cubano asegura, por su parte, que alrededor de 7.000 contenedores permanecen detenidos en distintos puertos internacionales. Esa cifra procede de las autoridades de La Habana y no ha sido verificada de manera independiente.
Brasil también utiliza aviones militares para llevar alimentos
Brasil ha seguido una estrategia similar. En julio, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva envió 48 toneladas de leche en polvo mediante dos vuelos de la Fuerza Aérea Brasileña con destino a Santiago de Cuba, según confirmó oficialmente el Gobierno de Brasil.
El primer avión trasladó 16 toneladas y el segundo otras 32. La llegada de la primera carga brasileña a Santiago de Cuba se produjo a mediados de julio.
Celso Amorim, asesor de política exterior de Lula, declaró a The New York Times que Brasil desearía proporcionar combustible y más asistencia a Cuba, pero que las empresas brasileñas temen posibles consecuencias en sus negocios con Estados Unidos.
La cooperación mexicana, mientras tanto, continúa. El pasado 11 de septiembre, Cuba recibió el decimotercer envío de ayuda humanitaria procedente de México, acompañado en esa ocasión por donativos de países de la Comunidad del Caribe (Caricom), según informó EFE. La información disponible sobre ese último cargamento no establece que haya sido transportado por buques militares.
