
La ciudad de Miami Beach ha aprobado un programa piloto que cambiará las reglas del consumo de alcohol en sus playas. Tras la reciente votación favorable de la Comisión Municipal, se permitirá la venta de bebidas alcohólicas en áreas específicas de la playa, como frente a Lummus Park y en la Calle 21. Este proyecto tiene como objetivo regular el consumo de alcohol y generar ingresos para la ciudad.
El concesionario responsable de la venta de alcohol será Boucher Brothers, quien tendrá la autorización para ofrecer cócteles, cerveza y vino en quioscos ubicados entre la Quinta y la Calle 14, así como en la Calle 21.
Los horarios de venta serán de 11:00 a.m. a 6:00 p.m., todos los días. Este proyecto surge como respuesta a la creciente preocupación de la ciudad sobre los vendedores no autorizados de alcohol, quienes venden bebidas de manera descontrolada en las playas.
El comisionado Joe Magazine subrayó que la medida busca reemplazar el comercio informal de bebidas alcohólicas, conocido como la venta “de mochila”, por un sistema más controlado y legalizado que beneficiará tanto a la ciudad como a los residentes.
Miami Beach recibirá un porcentaje de las ventas de alcohol: un 18% hasta llegar a los $5 millones y un 20% adicional sobre cualquier monto superior. Además, se ha garantizado un ingreso mínimo de $250.000, destinado a fondos educativos y culturales de la ciudad, como los destinados al Miami Beach Bandshell, según el memorándum de la ciudad.
Opiniones dividas
No todos los comisionados de Miami Beach están de acuerdo con la medida. Tanya Katzoff Bhatt, una de las voces críticas, expresó su preocupación de que esta iniciativa pueda perjudicar los esfuerzos de la ciudad por modificar su imagen y reducir la percepción de Miami Beach como un destino únicamente de “fiesta”.
Bhatt sugirió que, en lugar de una implementación amplia, se considere realizar una prueba piloto en una sección específica de la playa antes de comprometerse a una solución a mayor escala.
El programa también incluirá medidas para garantizar la seguridad tanto de los residentes como de los turistas. Boucher Brothers se ha comprometido a contratar policías fuera de servicio para que intervengan en caso de venta ilegal de alcohol y para aplicar controles sobre la cantidad de bebidas que un cliente puede comprar. Asimismo, se implementarán medidas de control de multitudes para evitar cualquier altercado o situación peligrosa.
El programa está sujeto a una evaluación continua, y la ciudad tiene la autoridad para finalizar el proyecto si se considera necesario.