
Cuba envió una delegación encabezada por dos ministros al Foro Mundial de la Alimentación 2026, que se celebra en Roma, Italia. La representación oficial pretende presentar experiencias sobre innovación agrícola y transformación alimentaria, mientras la Isla enfrenta graves dificultades para producir y distribuir alimentos.
La comitiva está dirigida por Ydael Jesús Pérez Brito, ministro de la Agricultura, y Armando Rodríguez Batista, titular de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma). Según informó la estatal Prensa Latina, ambos funcionarios representan al país en las actividades internacionales relacionadas con la seguridad alimentaria.
El encuentro, organizado en el ámbito de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), tiene como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”. Su programa reúne a gobiernos, investigadores y especialistas interesados en mejorar la producción agrícola mediante inversiones, conocimientos científicos y nuevas tecnologías.
Sin embargo, la participación cubana contrasta con las dificultades cotidianas de millones de ciudadanos para conseguir productos básicos. La escasez, los elevados precios y los problemas de abastecimiento continúan afectando la alimentación de numerosas familias.
La crisis agrícola nacional también está marcada por la falta de combustible, fertilizantes, maquinaria y recursos financieros. Estas limitaciones se suman a los problemas estructurales del sistema productivo y a las restricciones que enfrentan los agricultores para desarrollar sus actividades.
En un video difundido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez para el Foro, el dirigente declaró que las dificultades alimentarias cubanas no responden solamente a factores ambientales o dinámicas de mercado.
La delegación oficial sostiene que Cuba compartirá experiencias relacionadas con sistemas agroalimentarios eficientes, inclusivos y sostenibles. No obstante, el comunicado difundido por Prensa Latina no presenta cifras de producción ni resultados concretos que permitan evaluar los avances anunciados.
Los datos nacionales reflejan una situación diferente al discurso gubernamental. Según estadísticas oficiales divulgadas en 2026, la producción cubana de arroz, pan y otros alimentos esenciales registró retrocesos durante 2025, mientras aumentó la fabricación de determinadas bebidas alcohólicas.
En el programa del foro figura una sesión dedicada a Cuba, prevista para hoy, centrada en atraer inversiones hacia el café, la miel y otros productos apícolas. La FAO plantea modernizar los procesos productivos, mejorar la trazabilidad y ampliar el acceso a mercados internacionales.
Estas iniciativas podrían generar oportunidades para determinados sectores exportadores. Sin embargo, queda pendiente conocer cómo contribuirían a incrementar la disponibilidad de alimentos destinados al consumo interno, una de las principales necesidades de la población cubana.
El gobierno también enfrenta cuestionamientos por las restricciones a la actividad privada, los mecanismos de comercialización y la limitada autonomía de los productores. A estas dificultades se añaden los problemas energéticos, la falta de inversiones y las sanciones estadounidenses.
La participación en Roma ofrece a las autoridades cubanas una plataforma para buscar cooperación internacional. Sin embargo, todavía no se han anunciado acuerdos concretos derivados de esta edición que garanticen mayores suministros alimentarios para los consumidores de la Isla.
Mientras los funcionarios presentan sus propuestas en Italia, la población continúa enfrentando una crisis de abastecimiento. El desafío del gobierno no consiste únicamente en promover proyectos agrícolas ante organismos internacionales, sino en conseguir que sus políticas produzcan más alimentos y permitan a los cubanos acceder a ellos.