
Una persona que se encontraba en Estados Unidos en condición de inmigrante fue deportada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pero tras una demanda judicial encontró un resquicio legal para revertir la decisión y regresaría al país a culminar sus trámites de asilo.
Faustino Pablo es un migrante guatemalteco que huyó de la violencia en su país en 2012 y tenía una orden judicial de “prohibición de remoción”, por lo cual ICE ejecutó una deportación ilegal.
El sistema de asilo en EEUU había emitido una protección legal activa contra la expulsión de Pablo debido a los riesgos que enfrentaba en Guatemala. Sin embargo, tras su arresto durante una cita rutinaria con ICE en noviembre, los agentes ignoraron su estatus y lo deportaron en un vuelo directo a Tegucigalpa.
Este hecho fue considerado una violación flagrante de sus derechos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que admitió el error ante una corte celebrada en Texas. El tribunal federal en Houston, presidido por el juez David Guaderrama, ordenó que Pablo regresara antes del 12 de diciembre.
La corte reconoció que el migrante enfrentaba “riesgo claro y grave” de sufrir daños irreparables si permanecía en Guatemala, y que la deportación violaba su protección legal otorgada más de una década atrás.
Durante la audiencia del 3 de diciembre, los abogados de ICE admitieron que la deportación fue indebida. El DHS aseguró al tribunal que la detención de Pablo fue cometida “erróneamente” y que se había programado un vuelo para su regreso, aunque dicho vuelo aún no se ha concretado.
Como parte de la resolución judicial, se instruyó a las autoridades de inmigración a presentar informes diarios sobre los esfuerzos realizados para asegurar su retorno.
Este caso no es aislado. En marzo de este año, otro migrante, Kilmar Abrego García, fue deportado a El Salvador a pesar de contar con una orden de protección, lo que también llevó a una corte federal a exigir su regreso al país.
Casos similares, como el de Jordin Melgar Salmeron, muestran que incluso en la administración Trump es posible que los tribunales reviertan decisiones de deportación ilegales cuando se trata de protecciones legales activas.
USCIS detiene solicitudes de asilo para cubanos y otros migrantes
La agencia estadounidense USCIS ha impuesto una congelación total e indefinida de todas las decisiones sobre solicitudes de asilo, afectando a migrantes de diversas nacionalidades, con especial impacto en cubanos que esperan resolución de sus casos en cortes migratorias.
Esta medida, anunciada recientemente bajo la administración Trump, suspende cualquier fallo definitivo hasta que se emita un nuevo comunicado oficial, dejando a miles en limbo jurídico y sin acceso a beneficios como permisos de trabajo o protección temporal.
Para los cubanos, que representan un flujo significativo de solicitantes por la crisis política y económica en la isla, esto agrava la incertidumbre, ya que muchos han agotado recursos familiares y enfrentan deportaciones potenciales mientras se revisan políticas de seguridad nacional vinculadas a la Proclamación 10949.
La pausa responde a evaluaciones de riesgos terroristas y sobrecarga administrativa, priorizando revisiones de casos aprobados desde 2021, sin plazos claros de duración. Expertos advierten que podría extenderse meses, exacerbando la presión en la frontera y comunidades de la diáspora en Florida.

