
En un acuerdo “sin precedentes”, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció su megacárcel para migrantes indocumentados detenidos por crímenes graves en Estados Unidos, y también abrió la posibilidad de albergar a presos de nacionalidad estadounidense.
La idea fue planteada y aceptada en el marco de una reunión entre el mandatario centroamericano y el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien se encuentra en una gira por Centroamérica y el Caribe para tratar temas de migración y otros asuntos de interés para el gobierno de Donald Trump.
“Ningún país ha hecho jamás una oferta de amistad como esta”, declaró este lunes el jefe de la política exterior de EEUU, al finalizar una reunión de tres horas con Bukele, uno de los principales aliados del mandatario republicano en la región.
Uno de los puntos cruciales de su agenda era negociar con Bukele la posibilidad de convertir a El Salvador en un Tercer País Seguro, lo que permitiría a Washington deportar allí a migrantes de otras nacionalidades, como los venezolanos.
Bukele recibió a Rubio en su lujosa residencia con vista al lago Coatepeque, en el occidente del país, una muestra del buen estado de las relaciones entre ambas naciones. Tras el encuentro, Rubio anunció que El Salvador aceptará la deportación de migrantes indocumentados de cualquier nacionalidad que hayan cometido delitos graves, mencionando específicamente a presuntos integrantes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) y la organización criminal venezolana Tren de Aragua.
Asimismo, se ofreció incluso a recibir en sus cárceles a presos peligrosos estadounidenses, tanto ciudadanos como residentes legales. Rubio calificó el pacto como “el acuerdo migratorio más extraordinario de cualquier parte del mundo”.
We have offered the United States of America the opportunity to outsource part of its prison system.
We are willing to take in only convicted criminals (including convicted U.S. citizens) into our mega-prison (CECOT) in exchange for a fee.
The fee would be relatively low for… pic.twitter.com/HTNwtp35Aq
— Nayib Bukele (@nayibbukele) February 4, 2025
El salvadoreño detalló en redes sociales que el convenio estipula el ingreso “únicamente de criminales convictos”, quienes serán recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la temida cárcel de máxima seguridad del país, donde cumplen condenas miembros de las pandillas más peligrosas.
Según el presidente centroamericano, la iniciativa funcionará bajo un esquema de “subcontratación” carcelaria, cobrando una tarifa a EEUU que permitirá financiar el sistema penitenciario salvadoreño.
Bukele se ha posicionado como uno de los líderes latinoamericanos más cercanos a Trump, junto con el argentino Javier Milei. De hecho, fue el primer presidente de la región en recibir una llamada del republicano tras su investidura. La administración Trump ve con buenos ojos la estrategia de seguridad de Bukele, basada en el endurecimiento policial y militar, a pesar de las críticas de organizaciones de derechos humanos.
El ambiente de camaradería en El Salvador contrastó con la reunión de Rubio con el presidente panameño, José Raúl Mulino, un día antes. Ese encuentro estuvo marcado por la tensión debido a las amenazas de Trump de recuperar el control del Canal de Panamá, citando la creciente influencia china en la vía interoceánica.
Rubio, el primer secretario de Estado hispano en la historia de EEUU, partirá este martes hacia Costa Rica, Guatemala y República Dominicana para continuar su gira regional.

