
La administración de Donald Trump reanudará el envío de migrantes a la base naval de Guantánamo durante los próximos días, según un informe compartido por los medios Político y The Washington Post.
De acuerdo con las fuentes citadas, alrededor de 9.000 personas están siendo evaluadas para ser trasladadas a la base ubicada en el oriente cubano, con el fin de descongestionar los centros de detención en territorio estadounidense.
Al menos 800 europeos, provenientes de países como Reino Unido, Italia, Francia, Alemania, Irlanda, Países Bajos, Polonia, Ucrania, Bélgica, Lituania, Turquía, Rumania y Rusia, serían trasladados a la instalación militar.
Los funcionarios estadounidenses están llevando a cabo evaluaciones médicas para garantizar que los inmigrantes estén lo suficientemente saludables como para soportar las duras condiciones de la base, históricamente conocida por haber albergado a prisioneros de alto perfil, como presuntos terroristas.
Cabe recordar que en febrero pasado se suspendió el uso de casas de campaña para albergar a migrantes en la base, debido a que estas estructuras no contaban con aire acondicionado y electricidad.
La idea es mantener a estos migrantes en Guantánamo de forma temporal hasta que puedan ser deportados a sus países de origen. Algunos funcionarios de Europa han expresado su preocupación por el impacto que esta medida podría tener en las relaciones con los países aliados.
La administración Trump había planteado en enero la posibilidad de enviar hasta 30.000 inmigrantes a Guantánamo, pero meses después, decenas de detenidos fueron trasladados de regreso a centros en Louisiana, sin que se haya explicado claramente el motivo de este cambio en la estrategia.
Los primeros migrantes en ser trasladados al referido lugar como parte de la nueva política migratoria de Estados Unidos fueron venezolanos con antecedentes penales y presuntamente miembros de la pandilla criminal “El Tren de Aragua”.
Algunos de estos indocumentados terminaron siendo enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), ubicado en El Salvador, como parte de un acuerdo de cooperación entre ambas naciones.
El uso de la base de Guantánamo para la detención de inmigrantes no está exento de costos. Según Político, el senador Gary Peters, demócrata de más alto rango del Comité de Seguridad Nacional, mencionó que mantener a un detenido en la base puede costar alrededor de 100.000 dólares al día.
Este alto costo ha generado preguntas sobre la viabilidad financiera de la medida, que podría enfrentar más obstáculos legales y diplomáticos en el futuro.
Además, hay inquietudes legales sobre la validez de esta medida. Abogados de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) han presentado una demanda colectiva, argumentando que no existe un propósito legítimo para trasladar a los inmigrantes a Guantánamo en lugar de mantenerlos en centros de detención dentro de EEUU.
La demanda alega que las condiciones en la base son punitivas y que el uso de este centro busca disuadir la migración futura y forzar a los detenidos a renunciar a sus recursos legales para evitar la deportación.