
Un bebé de apenas seis meses fue rescatado con vida junto a su madre entre los restos de un edificio colapsado en Cali, más de un día después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el lunes 10 de agosto.
El hallazgo se convirtió en una de las escenas de esperanza de una tragedia que hasta este miércoles dejaba al menos 250 muertos y numerosos desaparecidos. El rescate ocurrió en el sur de Cali, donde los equipos de emergencia trabajaban entre los restos de un edificio de cinco pisos.
Un video difundido por Caracol Televisión muestra el momento en que los rescatistas extraen al pequeño, cubierto de polvo, mientras varias personas colaboran para sacarlo de la zona de derrumbe.
La agencia Reuters confirmó que la madre y su hija fueron localizadas con vida bajo los escombros. La supervivencia del bebé resulta especialmente llamativa por el tiempo transcurrido desde el sismo y por las condiciones del lugar.
Los equipos de rescate tuvieron que avanzar entre bloques de concreto y otros restos del inmueble para encontrar a las personas atrapadas. La operación se desarrolló mientras continuaban las réplicas y aumentaban las dificultades para localizar sobrevivientes.
El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó una magnitud de 7,4 y una profundidad cercana a los 103 kilómetros. El organismo lo calificó como el sismo más fuerte registrado en Colombia durante este siglo.
La emergencia golpeó con especial fuerza a ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. Para este miércoles, el balance nacional había ascendido a al menos 250 fallecidos, mientras las autoridades continuaban buscando personas desaparecidas.
En Cali y Pereira se concentran algunas de las mayores afectaciones, con edificios destruidos, viviendas dañadas y servicios de salud afectados.
Las labores de búsqueda entraron este miércoles en su tercer día. En Cali, los equipos siguen trabajando en complejos residenciales destruidos, mientras familiares permanecen pendientes de cualquier señal de vida entre los restos.
El citado medio informó que más de 20 personas fueron rescatadas durante las primeras 12 horas posteriores al terremoto y que otras tres lograron ser salvadas posteriormente en condiciones más difíciles.
El caso del bebé y su madre destaca entre esas operaciones porque muestra que todavía existen posibilidades de encontrar sobrevivientes incluso después de largos períodos bajo estructuras colapsadas.
Su rescate provocó aplausos y muestras de alivio entre quienes participaban en las labores, en medio de una emergencia que ha dejado cientos de familias afectadas.
La magnitud de la tragedia, sin embargo, mantiene a los equipos concentrados en la búsqueda. El número de víctimas continúa aumentando mientras las autoridades avanzan hacia las zonas más afectadas y evalúan los daños.
Para los rescatistas, cada señal procedente de los escombros mantiene abierta la posibilidad de repetir historias como la del pequeño de Cali, cuya supervivencia se convirtió en uno de los momentos más esperanzadores después del terremoto.