
Cada día se van conociendo más detalles sobre la presencia militar cubana en Venezuela y las horas que se vivieron durante la operación de Estados Unidos en Caracas, que culminó con la extracción de Nicolás Maduro.
Lo primero que se confirmó con la llegada a La Habana de los 32 miembros del Ministerio del Interior (Minint) y las Fuerzas Armadas (Minfar) fue que en esa madrugada del 3 de enero otros resultaron heridos.
El régimen castrista no ha dado una cifra oficial de lesionados, pero por la televisión oficialista se mostraron varios en sillas de ruedas. Se desconoce el estado de salud detallado de cada sobreviviente y el grado de las lesiones. Por ejemplo, muchos se preguntan si volverán a caminar.
Uno de los heridos confesó que muchos dormían cuando fueron sorprendidos por los estadounidenses. Del sueño pasaron a la muerte. Un total de 11 de los 32 muertos resultaron alcanzados por el bombardeo que se ejecutó sobre un cuartel militar.
Por su parte, el espía Gerardo Hernández dijo que el resto que estaba cercano a Maduro y formaba parte de su anillo de seguridad solo tenía armas ligeras y cortas para defenderse.
Durante las honras fúnebres que el régimen de La Habana organizó en la sede del Minfar, la esposa de uno de los fallecidos dio impactantes declaraciones. La cónyuge de Orlando Osoria, ascendido a coronel póstumamente, dijo que él “fue uno de los que más tiró tiros”, aunque se desconoce cómo supo esos detalles.
Por su parte, el jefe del Minint, el general Lázaro Alberto López Casas, quien tuvo a su cargo las palabras centrales en el acto, dijo que la dictadura militar y comunista no va a “claudicar aunque tenga que pagar un alto y doloroso precio”.
El listado de fallecidos incluye oficiales de alto rango y militares con amplia experiencia. Las edades oscilaban entre los 26 y los 67 años. El 44% tenía entre 40 y 50 años, el 31% era menor de 40 y el 25% superaba los 50, lo que evidencia el uso de veteranos y personal joven en una misión de alto riesgo fuera del territorio nacional.
Entre los fallecidos figuran cuatro coroneles y tenientes coroneles, además de mayores, capitanes, primeros tenientes, suboficiales y soldados. Incluso aparecen reservistas o retirados mayores de 50 años. La diversidad de rangos confirma que no se trató de una presencia simbólica, sino de un despliegue estructural para sostener al régimen venezolano.
A la ceremonia de recibimiento de los restos mortales ya incinerados acudió un raquítico anciano Raúl Castro, de 94 años de edad. En la primera fila estaban otros nonagenarios decrépitos como José Ramón Machado Ventura y los menos viejos: el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo; y el primer ministro, Manuel Marrero.
ESE NO ES RAUL CASTRO, ESA ES LA MOMIA DE EL DISECADO, EL PEOR HIJO DE PUTA DE CUBA, MALDITO, ESE DEBE IR A LAS PAILA DEL INFIERNO
Ahorita dicen que estos matones mercenarios cubanos, llevaban flores en las manos 😅cuando fueron aniquilados. Eso no se lo cree nadie.
Bien muertos están por proteger a un dictador asesino.aRia