
El régimen cubano lo ha vuelto a hacer. Luego de desaparecer los productos de la canasta básica, ahora vuelve con su venta, pero a los precios del mercado de oferta y demanda que implantó el sector privado. Así pasó con el arroz y los frijoles. Ahora llegó la subida del precio del huevo.
Según la emisora oficialista Radio Caribe, el Ministerio de Comercio Interior (Mincin) en Isla de la Juventud decidió comenzar con la venta de cuatro huevos por persona a un precio de 50 pesos cubanos (CUP) cada unidad.
Los huevos serán controlados por la libreta de racionamiento cuando cada consumidor del núcleo familiar acuda a las bodegas del municipio especial para comprar los huevos.
El director de Comercio de la Isla de la Juventud, Rafael Meriño, informó que el reparto de huevos se realizará en bodegas específicas, entre ellas El Lucero, Guisa y Amistad, a partir de este miércoles. En un primer momento, solo hay disponibles 46.000 huevos para una población que supera los 80.000 habitantes.
Según las autoridades locales, el precio se debe a las fichas de costo que se elaboraron tras una “producción cooperada”. Duvel Buchillon, director de la empresa Avícola, explicó que en la producción cooperada se le entrega al estado un 30% de la producción.
Según la versión oficial, la medida busca enfrentar la escasez de alimentos que afecta a la población desde hace meses, pero ha desatado una ola de críticas por el elevado costo de este producto básico, especialmente considerando los bajos salarios de los cubanos.
En la Isla de la Juventud, las Mipymes privadas venden los cartones de huevo a precios que rondan los 3.000 CUP, casi el mismo que la venta de huevos al menudeo.
Muchos cubanos han expresado su frustración en redes sociales, donde el precio de los huevos ha sido el centro de varios debates. La ciudadana Merlyn D. Zamora, por ejemplo, sugirió que el sistema de distribución estatal es un reflejo de las deficiencias del modelo económico cubano.
Según ella, la economía debe funcionar de manera que los productos estén disponibles todo el año, sin depender de un sistema que “reparte” lo que produce el Estado, sino que debe ser un mercado libre y funcional.
Las críticas también apuntan al salario insuficiente de la mayoría de los trabajadores, lo que hace casi imposible cubrir necesidades básicas con el salario mensual.
La escasez de alimentos en Cuba es un problema estructural que ha empeorado con los años, afectando a todas las clases sociales, especialmente a los jubilados y trabajadores con ingresos limitados.
Muchos ciudadanos, como Yudit Queipo, se quejan de que el precio de los productos básicos, como los huevos, ha subido considerablemente en el mercado privado, lo que dificulta aún más la vida cotidiana de quienes no reciben remesas o tienen acceso limitado a los mercados libres.
En el caso de los embarazados y personas con dietas especiales, el gobierno ha anunciado que tendrán una tarifa diferente para que el Estado absorba como subsidio una parte de esos 50 CUP que cuesta cada uno de los cuatro huevos que se podrán comprar en las bodegas de Isla de la Juventud.
Ya es una práctica habitual del MINCIN de enmascarar la súbida de sus precios detrás de losprecios del mercado negro,los suben y no lo bajan ya más,son precios abusivos igual que el del mercado negro para un jubilado o persona de bajos ingresos.,en fin….no hablen despúes de precios altos cuando hacen lo mismo.