
El Ministerio de Comercio Interior (Mincin) en Sancti Spíritus ha dispuesto la venta de un grupo de productos alimenticios para el fin de año por medio del control de las libretas de racionamiento en las bodegas cubanas.
Según detalló al diario Escambray, Ricardo García, coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno en la provincia, lo primero que podrán sacar los consumidores de sus bodegas son las cinco libras de arroz pendientes del mes de noviembre de la canasta familiar normada.
“Vamos a dar cinco libras de arroz de noviembre, el aceite, la sal, el azúcar, dos libras por consumidor, y el café de diciembre. Ya está en Sancti Spíritus más del 80 por ciento del arroz, lo que nos permite comenzar su distribución a partir del siguiente sábado”, precisó el funcionario.
Para la distribución del resto de los productos que normalmente se pueden comprar de forma controlada, hay que esperar que se acopie la totalidad de ellos en la central provincia para comenzar a situarlos en cada bodega.
En el caso específico del café, un producto altamente demandado y cuyo precio ya resulta imposible para los cubanos, García informó que ese alimento está en La Habana. La logística de distribución del Mincin indica que a Sancti Spíritus podría llegar entre el 28 y 29 de diciembre.
Con relación al aseo, el directivo añadió que ya se está vendiendo el correspondiente al mes en curso en todos los municipios. Agregó que se está esperando a que den la orden para buscar la pasta y repartirla.
Sobre la organización para evitar que la falta de combustible afecte la distribución de estos productos de la canasta familiar, García explicó: “Nunca hemos tenido problemas con el combustible. La provincia siempre ha garantizado la estrategia de las cifras para la comida del pueblo. Siempre se ha respetado la distribución de estos productos, y garantizamos que saldrán sin problemas”.
“De diciembre, quedaría pendiente solo el arroz. La estrategia y la cantidad se decidirán en los próximos días”, sentenció el coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno en la provincia.
La Comisión de Atención a los Servicios del Parlamento cubano, reunida por estos días en La Habana, analizó las principales quejas de la población en relación con el comercio interior, centradas en la inestabilidad de la canasta familiar normada y la deficiente calidad de los servicios básicos.
Entre las preocupaciones destacan los altos precios, la escasez de combustibles para cocinar y la falta de productos esenciales como cárnicos, huevos y lácteos. También se abordaron problemas en la entrega de módulos de canastilla para embarazadas y materiales de construcción, así como el deterioro de bodegas y servicios locales.
Diputados como Vladímir Parada señalaron que muchas de estas quejas son consecuencia de la mala gestión y falta de seguimiento por parte de los órganos locales, lo que afecta la credibilidad del gobierno. Insistieron en la necesidad de actuar desde la base, agilizando soluciones prácticas sin esperar decisiones centralizadas.
Por su parte, la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz, admitió las dificultades para garantizar la canasta familiar debido a la falta de financiamiento y recursos. Destacó la necesidad de una mayor sinergia entre las autoridades locales y nacionales para enfrentar la crisis.
Emiten normas para darse de baja de la libreta
Desde el año 2023 está en vigor la Resolución 101 del Mincin, publicada en la Gaceta Oficial, que introduce cambios en el procedimiento de bajas en la libreta de abastecimiento. A partir de ahora, los ciudadanos que planeen viajar al extranjero por más de dos meses deberán darse de baja en las Oficinas de Registro de Consumidores (Oficodas) antes de su partida.
Esta medida busca optimizar la distribución de recursos ante la escasez de alimentos en el país. Además, la resolución establece plazos específicos para otras situaciones: en caso de fallecimiento de un miembro del núcleo familiar, el jefe de núcleo tiene 15 días hábiles para gestionar la baja; si un integrante es recluido en un centro penitenciario, la baja debe tramitarse en los 10 días hábiles posteriores a los tres meses de reclusión; y para quienes ingresen en hogares de ancianos, la baja debe realizarse antes del ingreso.
La normativa también detalla que, si el jefe de núcleo no gestiona la baja de un miembro que ha salido del país en el plazo establecido, la Oficoda procederá a realizarla de oficio, notificando al núcleo familiar a través del establecimiento minorista correspondiente.
A parte de la libreta tienen que llevar la firma de autorización de los padres o tutores…