
En un contexto de creciente escasez de recursos y con un país azotado por la crisis energética, el Ministerio del Interior (Minint) reconoce que durante el 2025 descubrió continuos robos de combustible, que en conjunto sumaron 400.000 litros.
Pese a las enormes penas de cárcel, donde los responsables son acusados por un delito de sabotaje, la práctica de robarle al Estado no ha disminuido en lo que va de 2026. En el programa de propaganda oficial Hacemos Cuba, dirigentes del Minint y la fiscalía enumeraron una serie de delitos recientes detectados.
Robo de 50.000 litros en la empresa de acueducto en Mayabeque
Uno de los casos más graves que ha salido a la luz es el del desvío de 50.000 litros de combustible en la provincia de Mayabeque.
Según la fiscal jefa provincial, Lourdes Pedroso Paret, trabajadores y directivos de la empresa de acueducto y alcantarillado fueron responsables de este robo, que se prolongó durante aproximadamente seis meses.

El combustible, que había sido asignado para garantizar el abastecimiento de agua potable en la región, fue desviado para el beneficio personal de los involucrados. Este acto no solo constituyó una apropiación patrimonial, sino que tuvo consecuencias sociales graves.
La comunidad más afectada fue la de San José de las Lajas, donde más de 4.000 personas se quedaron sin acceso al servicio de agua en pipa, una necesidad básica en tiempos de crisis.
La Fiscalía, al considerar el impacto social de este acto, calificó el delito como saboteo, ya que comprometió la salud pública de miles de habitantes al interrumpir el acceso al agua, fundamental para la higiene y el bienestar de la población.
Este caso no solo subraya el robo de recursos del Estado, sino que también revela las fallas estructurales en el sistema de control comunista y supervisión de las entidades estatales, que permiten la ocurrencia de estos delitos de manera sistemática.
El Ministerio del Interior ha dejado claro que el desvío de combustibles es una de las prioridades investigativas del gobierno.
En 2025, las autoridades realizaron 76 acciones investigativas relacionadas con el robo de combustibles, y el resultado fue la incautación de más de 400.000 litros en operativos a lo largo del país.
A pesar del temor infundido por los medios de propaganda oficial, la recompensa de los ladrones es muy alta. En medio de la crisis energética, un litro de combustible en Cuba cuesta actualmente 5.000 pesos cubanos en el mercado negro. Comparado con un salario medio mensual de poco más de 6.000 CUP, robarle combustible al Estado resulta muy tentador.
En cuanto a las sanciones, la Fiscalía General de la República ha adoptado una política penal severa. En el caso de Mayabeque, por ejemplo, dos acusados se encuentran en prisión provisional, y las investigaciones continúan abiertas para identificar a más implicados, incluidos los directivos de la empresa involucrada.
El artículo 125 del Código Penal establece que los actos que afecten infraestructuras críticas, como el agua, el saneamiento y los servicios de salud, deben ser tratados con la máxima severidad.
El dictamen 475 de 2025 del Tribunal Supremo refuerza esta postura al considerar que estos delitos son crímenes de sabotaje debido a su impacto en el bienestar de la población.

Ladrones de Mayabeque tenían acumulados siete millones de pesos en tarjetas
Además de las investigaciones penales, se están realizando pesquisas patrimoniales para rastrear el dinero, vehículos, viviendas y otros bienes adquiridos por los implicados en estos delitos.
En el caso de Mayabeque, se descubrió que uno de los acusados tenía una tarjeta personal con cargos por más de seis millones de pesos y otra por más de un millón.
Estas revelaciones apuntan a que el dinero robado del combustible fue utilizado para beneficios personales en lugar de ser utilizado para las actividades esenciales para las que estaba destinado.
Otras investigaciones en curso por el robo de combustible
El Ministerio del Interior también ha informado sobre otros casos de robo de combustibles. Entre los casos destacados se encuentran:
- El robo de más de 800 litros de diésel en el hospital materno Fe del Valle en Manzanillo afectó gravemente los servicios médicos y de emergencia.
- La detención de un hombre con 275 litros de gasolina en el punto de control de Bacunayagua, lo que equivaldría a una suma de 1,1 millones de pesos cubanos en el mercado informal.
- El caso de dos individuos en una moto con 20 litros de gasolina, presuntamente obtenidos en la terminal 320 de la comercializadora de Matanzas, lo que revela una práctica sistemática dentro de la entidad estatal.

