
El Ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en una reciente entrevista con el sistema informativo de la televisión oficialista, quiso deslindar responsabilidades sobre la crisis energética afirmando que acabar con los apagones en Cuba es un problema de dinero y no un asunto de mal manejo técnico del sector eléctrico.
De acuerdo con De la O Levy, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) cuenta con una capacidad de más de 3.200 MW disponibles entre diversas fuentes de generación, incluyendo la térmica, distribuida, solar fotovoltaica y gas. Alrededor de 1.000 MW de esa capacidad total están inactivos actualmente por falta de combustible importado.
Cuba no produce suficientes hidrocarburos y debe importarlos, pero el Estado comunista no tiene recursos financieros para comprar en el mercado internacional. Además, los países aliados que antaño daban petróleo casi regalado, como Venezuela y México, actualmente no lo proporcionan.
En tal sentido, el ministro reiteró la necesidad de desvincular a Cuba de la dependencia de combustibles de importación. “Es un camino largo, pero lo estamos haciendo con los escasos recursos que tenemos, priorizando lo más necesario”.
De la O Levy explicó que para alcanzar la autosuficiencia, el gobierno ha implementado un programa nacional de transición energética que involucra tanto a las entidades estatales como no estatales, con el objetivo de que al menos el 50% de la energía consumida en el país provenga de fuentes renovables en los próximos tres años.
Para ello han buscado de aliado a China que proporciona los paneles solares. Hasta el momento se desconocen las condiciones del contrato por el cual Cuba adquiere esa tecnología.
Ministro de Energía de Cuba altamente cuestionado en redes sociales
Las declaraciones del ministro han generado una ola de reacciones en las redes sociales. Muchos ciudadanos cuestionan sus afirmaciones apuntando a que el problema no solo radica en los recursos financieros, sino en una planificación inadecuada y una gestión deficiente del sistema eléctrico.
Dermidio Parra Valdés, un usuario de redes sociales, expresó que, aunque se reconocen las dificultades económicas, el problema también tiene una raíz técnica, relacionada con la falta de inversión en la infraestructura eléctrica, especialmente en las centrales térmicas.
Por otro lado, Lázaro Enrique Jiménez Mesa apuntó que el gobierno cubano sigue justificando los apagones con promesas de soluciones a largo plazo, mientras que la situación sigue empeorando.
Según él, aunque se han destinado recursos a la creación de parques fotovoltaicos, los apagones continúan afectando a la población sin que haya una mejora tangible en la calidad del servicio.