
El paso del huracán Melissa por el oriente de Cuba ha dejado graves afectaciones en la red vial, comprometiendo la conectividad de varias provincias y afectando a comunidades vulnerables. Aunque los esfuerzos de rehabilitación ya están en marcha, la situación sigue siendo compleja, con rutas aún intransitables y daños que requieren atención urgente.
El ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reveló que, a pesar de los esfuerzos por restaurar las principales arterias viales, persisten limitaciones que afectan el paso seguro por varias rutas. Las zonas más afectadas incluyen las provincias de Las Tunas, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, donde tramos clave de las carreteras se encuentran en proceso de rehabilitación.
En Las Tunas, el tramo entre la cabecera provincial y Puerto Padre se mantiene transitable, pero con restricciones debido a la acumulación de agua en el puente Plan Lechero. Las autoridades han solicitado a los conductores extremar precauciones mientras continúan los trabajos en la vía.
En otras áreas, como la carretera Moa–Baracoa, vital para la conexión con el extremo oriental del país, la situación es más grave, ya que solo se permite el paso a vehículos especializados.
Granma, una de las provincias más golpeadas, ha experimentado severas afectaciones en los tramos Bayamo–Cauto Embarcadero y Cauto Embarcadero–límite con Las Tunas. Aunque el paso está restringido a vehículos especializados, las autoridades viales han iniciado trabajos de recuperación para restablecer el tránsito en las próximas semanas.
Por su parte, en Santiago de Cuba, las vías Santiago–Guantánamo y Santiago–Bayamo se encuentran en condiciones operativas, pero otras como la carretera hacia El Cobre y Palma Soriano siguen en proceso de reparación.
El tramo Granma, desde Santiago hasta el kilómetro 92, es otro de los puntos más críticos, donde la socavación del terreno en el kilómetro 57 ha reducido la vía a un solo carril, afectando la seguridad vial.
Las comunidades de Uvero, Ocujal, Palma Mocha y La Magdalena permanecen incomunicadas debido a estos daños. Las autoridades viales han emitido recomendaciones para los viajeros, indicando que el tránsito es posible solo con precaución.
En Guantánamo, la carretera que conecta con Baracoa, una arteria clave para la región, está siendo rehabilitada, pero el tránsito continúa restringido en algunas zonas, ya que la infraestructura necesita ser restaurada para garantizar la seguridad de los conductores. Los trabajos de rehabilitación en estas vías son esenciales para el restablecimiento de la conectividad y la circulación normal.
Uno de los pocos avances destacables en la recuperación es la rehabilitación de la carretera Mayarí Arriba-Santiago de Cuba. A pesar de los severos daños provocados por las lluvias asociadas al huracán, los equipos de trabajo lograron restablecer la circulación en tiempo récord. La intervención fue posible gracias a la movilización de la Brigada No. 2 de Movimiento de Tierra, de la Empresa de Construcción y Montaje de El Mariel.
A pesar de los esfuerzos del gobierno y las autoridades viales, la recuperación de las infraestructuras y el restablecimiento del servicio de transporte continúan siendo lentos, pues hay limitaciones con los recursos producto de la enorme crisis económica en la que lleva años sumido el sector.
Ello hace que la población se sienta desesperada y desatendida. Lorenzo González, un residente de Camagüey, expresó su frustración señalando que “la carretera está llena de hoyos y ahora con el ciclón se ha complicado más, ni se puede transitar”.
En este contexto, la falta de transparencia y la demora en la recuperación de los servicios de transporte también han acentuado la insatisfacción de la población. Yasmani Sala Pelayo, un vecino de Granma, comentó: “La transportación está suspendida y no sabemos cuándo se restablecerá”.
El Ministerio de Transporte ha informado que el martes 4 de noviembre se reanudarán algunos de los servicios de transporte, como los de Ómnibus Nacionales, aunque con modificaciones en los recorridos para evitar las zonas afectadas. Se restablecerán las rutas entre Guantánamo y La Habana, entre otras, aunque se mantienen suspendidas algunas de las más afectadas, como las de Santiago–Moa y Santiago–Pilón. Los servicios ferroviarios siguen suspendidos, aunque el proceso de recuperación de las vías avanza de manera escalonada.
Los puertos y aeropuertos en el oriente del país están operando con normalidad, aunque se han implementado medidas especiales para garantizar la seguridad del transporte de mercancías esenciales. En Santiago de Cuba, se han reforzado las medidas de respaldo eléctrico y medios de izaje para asegurar la descarga priorizada de productos básicos. Sin embargo, el catamarán hacia Cayo Largo del Sur fue suspendido debido a condiciones meteorológicas adversas.