
El Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba emitió una nota oficial sobre el fallecimiento de un paciente en el Hospital General Juan Bruno Zayas Alfonso, ubicado en Santiago de Cuba.
Según la versión oficial, en la madrugada del pasado sábado, un hombre de edad avanzada, quien procedía de Guantánamo, fue encontrado cerca de los contenedores de basura del centro hospitalario. Al momento de que el personal sanitario se da cuenta aún estaba con vida, pero no fue posible una reanimación exitosa en el Servicio de Urgencias.
El Minsap aclara que el paciente ingresó al hospital en el día anterior y que tras una evaluación del cuerpo no se encontraron signos de violencia. Los traumatismos fueron “consecuencia de una caída como causa de la lesión”. Sin embargo, la nota oficial no explica cómo el paciente ingresado salió de su cama y se cayó solo en el área de recolección de basura.
La información solo se dedica a desmentir las versiones difundidas en redes sociales, que apuntaban a un posible crimen o negligencia. La nota oficial, supuestamente aclaratoria, deja más dudas que certezas.
“De forma irrespetuosa se ha divulgado en redes sociales información falsa relacionada con este suceso, de ahí lo imprescindible de ofrecer datos oficiales al respecto, en tanto se ratifica el repudio a quienes, inescrupulosamente, provocan estados de alarma y desinformación”, explica el Minsap.
En redes sociales se han reportado críticas sobre la oscuridad que afecta el hospital y la falta de control en algunos servicios. Varias personas han comentado que las instalaciones no cumplen con los estándares de comodidad y seguridad para los pacientes, lo que ha generado indignación entre algunos enfermos y sus familiares.
Muchos usuarios, como Karina Díaz y Marlenis Gonzales, compartieron testimonios de experiencias personales en el hospital, citando la falta de control sobre el acceso a las salas de hospitalización y la deficiencia en los servicios.
Cuba en crisis con la distribución de medicamentos
La situación sanitaria en Cuba, particularmente en lo que respecta al acceso a medicamentos, se encuentra en una crisis profunda que afecta a millones de ciudadanos. Según datos oficiales, al cierre del 2024, el país producía solo el 62% de los medicamentos del cuadro básico nacional, compuesto por 651 fármacos, mientras que el resto depende de importaciones que no se han concretado debido a la falta de financiamiento y materias primas.
Esta escasez ha dejado a las farmacias prácticamente vacías, obligando a los pacientes a recurrir al mercado negro, donde los precios son inalcanzables para la mayoría de la población. Además, la situación se ve agravada por la escasez de insumos en hospitales y la migración masiva de profesionales de la salud, que ha reducido aún más la capacidad de atención médica.