
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla acusó este martes al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de “mentir” al negar que exista un bloqueo petrolero contra Cuba. La respuesta llegó pocas horas después de que Rubio, desde la sala de prensa de la Casa Blanca, ofreciera una versión completamente distinta sobre el origen de la crisis energética que golpea a la isla.
El cruce elevó el tono entre La Habana y Washington en un momento de fuerte presión política, económica y diplomática. Mientras el gobierno cubano acusa a Estados Unidos de impedir la llegada de combustible mediante amenazas a terceros países, Rubio sostiene que el problema no es un bloqueo, sino el colapso de los subsidios petroleros venezolanos y la incapacidad del régimen cubano para gestionar su economía.
La Habana acusa a Rubio de encubrir el “cerco petrolero”
Rodríguez respondió en X a las declaraciones del secretario de Estado y afirmó que Rubio “ha optado sencillamente por mentir”. Según el canciller, el funcionario estadounidense contradice al propio presidente Donald Trump y a la vocera de la Casa Blanca sobre la política de presión energética contra Cuba.
El jefe de la diplomacia cubana sostuvo que la situación es “inocultable” y citó como antecedente la orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero de 2026, que autoriza la imposición de aranceles a países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
Hace unas horas, el Secretario de Estado afirmó que no existe un bloqueo petrolero a #Cuba.
Ha optado sencillamente por mentir. Contradice al Presidente y a la Vocera de la Casa Blanca.
La realidad es inocultable: el 29 de enero de 2026, su Presidente firmó una Orden Ejecutiva… pic.twitter.com/FRd1aEMRif
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) May 5, 2026
Rodríguez también mencionó la nueva orden ejecutiva del 1 de mayo, que amplía sanciones contra sectores clave de la economía cubana, incluido el energético. En su mensaje, acusó directamente a Rubio de conocer el impacto de esas medidas sobre la población.
“El Secretario sabe muy bien el daño y sufrimiento que causa hoy al pueblo cubano el cerco petrolero criminal que él mismo propuso a su Presidente”, escribió el canciller.
Rubio niega el bloqueo y culpa al modelo cubano
La versión de Rubio fue radicalmente diferente. Durante su comparecencia en la Casa Blanca, el secretario de Estado aseguró que “no existe un bloqueo petrolero contra Cuba como tal” y dijo que la crisis energética se explica por el fin del petróleo subsidiado que La Habana recibía de Venezuela.
Según Rubio, Cuba obtenía crudo venezolano en condiciones ventajosas y revendía una parte significativa para conseguir dinero, sin que esos recursos beneficiaran directamente a la población. “Puedes imaginarte que hoy en día, con los precios del petróleo, nadie está regalando petróleo, mucho menos a un régimen fracasado”, afirmó.
BREAKING: Secretary of State Marco Rubio hits back at claims of a U.S. oil blockade on Cuba:
“Here’s what’s happening with Cuba, okay? Cuba used to get free oil from Venezuela. They would take like 60% of that oil and resell it for cash. It wouldn’t even go to benefit the… pic.twitter.com/ioSWrGqDhx
— Fox News (@FoxNews) May 5, 2026
El secretario de Estado también calificó a Cuba como un “estado fallido” y acusó a sus dirigentes de ser “comunistas incompetentes”. En su intervención, insistió en que el problema de fondo es un modelo económico que no funciona y una élite política que, según él, no sabe cómo resolver la crisis.
Rubio enmarcó además la situación cubana como un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos. Dijo que Washington tiene a 90 millas de sus costas un Estado fallido que sirve de espacio favorable para adversarios de EEUU, y advirtió que esa situación será abordada, aunque no anunció medidas concretas.
Una crisis energética convertida en pulso diplomático
El intercambio entre Rodríguez y Rubio ocurre en medio de apagones prolongados, escasez de combustible y una creciente incertidumbre social dentro de Cuba. Para millones de cubanos, la disputa diplomática tiene una traducción inmediata: menos transporte, más cortes eléctricos, dificultades para conservar alimentos y servicios públicos cada vez más deteriorados.
La Habana responsabiliza a Washington de agravar esa situación mediante sanciones y presiones contra proveedores internacionales. Estados Unidos, en cambio, sostiene que el régimen cubano usa el embargo como excusa para ocultar el fracaso de su sistema económico y su dependencia de aliados externos.
El choque también tiene una dimensión política. Rubio, una de las figuras más duras de la administración Trump hacia Cuba, ha insistido en que la situación actual de la isla es “inaceptable”. Rodríguez, por su parte, intenta colocar el costo humano de las sanciones en el centro del debate internacional.
Por ahora, ninguna de las partes cede en su narrativa. Washington habla de seguridad nacional, presión sobre el régimen y apoyo al pueblo cubano. La Habana denuncia castigo colectivo, persecución económica y violación de normas internacionales. En el medio queda una población que vive la crisis no como una discusión diplomática, sino como una emergencia diaria.
