
La reconocida psicóloga, investigadora y profesora cubana Carolina Luz de la Torre Molina falleció este viernes 16 de octubre de 2026, a los 79 años. La Sociedad Cubana de Psicología confirmó su muerte mediante un comunicado en redes sociales, donde destacó sus aportes académicos y su pensamiento crítico. La intelectual dedicó más de cuatro décadas a la enseñanza en la Universidad de La Habana y cuestionó públicamente la intolerancia política y la falta de libertades en Cuba.
La institución, de la cual fue presidenta y miembro de honor, reconoció su contribución a las ciencias sociales. Conocida entre sus estudiantes como “la profe Carola”, formó a varias generaciones de psicólogos y desarrolló investigaciones sobre la identidad nacional cubana. Hasta el momento, no se han informado las causas de su fallecimiento.
Carolina de la Torre denunció la represión contra su hermano en las UMAP
Uno de los capítulos más importantes de su vida estuvo relacionado con Benjamín de la Torre, su hermano homosexual, quien sufrió persecución durante el gobierno de Fidel Castro. El joven poeta y pintor fue recluido en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo forzado donde también fueron internados religiosos y otras personas consideradas incompatibles con las políticas oficiales.
Benjamín murió por suicidio en 1968, después de enfrentar discriminación y rechazo social. Carolina reconstruyó su historia en el libro Benjamín. Cuando morir es más sensato que esperar, publicado en España en 2018. La obra, que no consiguió editarse en Cuba, expuso las consecuencias de la homofobia y la represión institucional durante los primeros años del régimen castrista.
La persecución histórica contra los homosexuales continúa presente en el debate sobre los derechos LGBT en Cuba, particularmente después de las declaraciones de Mariela Castro sobre el activismo independiente en la isla.
La recuperación de los testimonios sobre aquellos campos también ha llegado al cine. El director cubano Lilo Vilaplana realizo películas dedicadas a las víctimas de las UMAP, con el propósito de documentar este episodio de la historia cubana.
Sus críticas al gobierno cubano y los vínculos familiares
A pesar de desarrollar su carrera dentro de instituciones estatales, la académica cuestionó decisiones del gobierno. En 2020 rechazó los actos de repudio contra integrantes del Movimiento San Isidro y posteriormente denunció las restricciones al pensamiento independiente. En marzo de 2026 respaldó a su hijo Abel Tablada, después de que no se renovara su contrato docente en medio de una controversia por sus publicaciones críticas.
En marzo de 2026, su hijo Abel Tablada también enfrentó consecuencias laborales por sus opiniones políticas, cuando fue apartado de su puesto como profesor tras publicar críticas al gobierno cubano
Carolina también era madre de Johana Tablada de la Torre, diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores y defensora de las posiciones oficiales. Las diferencias entre sus posturas políticas quedaron reflejadas en declaraciones públicas, aunque no existen elementos suficientes para afirmar que provocaron una ruptura familiar.
El legado académico de Carolina de la Torre en Cuba
Nacida en Matanzas en 1947, se graduó de Psicología en la Universidad de La Habana en 1971 y obtuvo su doctorado en Moscú en 1982. Entre sus publicaciones destacan Psicología latinoamericana: entre la dependencia y la identidad y Las identidades: una mirada desde la psicología. Recibió varios reconocimientos científicos nacionales.
Su trayectoria también incluyó el documental El accidente, estrenado en 2010, donde narró cómo sobrevivió a un siniestro aéreo en 1982 mientras estaba embarazada. Aquella experiencia marcó su vida personal y profesional.
La noticia generó numerosas reacciones entre familiares, antiguos alumnos e intelectuales. El escritor Boris González Arenas recordó su cercanía con la profesora y envió condolencias a sus hijos, especialmente a Claudia Calviño, residente en el exilio.
De la Torre deja cuatro hijos, cinco nietos y una obra que combina investigación, docencia y memoria histórica. Su trayectoria destacó por estudiar la identidad cubana y denunciar episodios de intolerancia y represión que marcaron la historia del país.