
El artista cubano Eduardo Roca Salazar, conocido como Choco, falleció este jueves a los 76 años, informó el Consejo Nacional de las Artes Plásticas. La noticia provocó reacciones inmediatas en el ámbito cultural de la Isla, donde era considerado una de las figuras más relevantes de las artes visuales contemporáneas.
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) lamentó su muerte a través de las redes sociales y lo definió como “uno de los grandes maestros de la plástica cubana”. Con esa valoración, la organización resumió el peso que tuvo su obra dentro del panorama artístico nacional e internacional.
Nacido en Santiago de Cuba en 1949, Choco desarrolló una trayectoria marcada por la fuerza expresiva de sus piezas y por una mirada profundamente conectada con la identidad cultural cubana. Su producción artística lo convirtió en un referente imprescindible para varias generaciones de creadores.
Reconocido sobre todo como pintor y grabador, se licenció en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. También mantuvo una carrera docente en instituciones de arte de Cuba y España, de acuerdo con plataformas especializadas como Artemorfosis, lo que amplió su influencia más allá de su propia obra.
Su nombre quedó especialmente asociado a la colagrafía, técnica de impresión con la que alcanzó un sello distintivo. En sus trabajos, según especialistas, aparecen elementos neoexpresionistas donde se mantiene siempre una cubanía intensa, visible tanto en los temas como en la construcción visual de las piezas.
En 2017, recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas, uno de los más altos reconocimientos que otorga el sector cultural cubano. Para la UNEAC, Choco deja un legado que honra la tradición artística del país y proyecta la vitalidad de la cultura cubana hacia el futuro.
La dimensión de su carrera también se refleja en la presencia de su obra en museos y galerías de todo el mundo, desde el Museo Nacional de Bellas Artes, en La Habana, hasta el Museo DuSable de Historia Afroamericana, en Chicago, y espacios expositivos en Japón.
Noticia en desarrollo