
Tras la muerte del expelotero Dany Miranda Agramonte, su padre, Omar Miranda Burgos, falleció a causa de problemas de salud y el deterioro emocional repentino por la pérdida de su hijo, informó el perfil de Facebook Nio Reportando un Crimen.
Los decesos solo tuvieron tres días de diferencia. Personas cercanas a la familia sostienen que el progenitor de 72 años no logró sobreponerse al golpe emocional que supuso perder a su hijo, una figura muy querida dentro y fuera del terreno de juego.
En redes sociales se comenta que la muerte del septuagenario habría ocurrido en horas de la madrugada. Decenas de usuarios han comenzado a expresar sus condolencias a la familia afectada por la doble pérdida.
La noticia llega cuando Ciego de Ávila aún no terminaba de asimilar el fallecimiento de Dany Miranda Agramonte, ocurrido el domingo 6 de abril en el hospital provincial Antonio Luaces Iraola, a los 47 años.
El diario oficialista Invasor informó que el expelotero y mánager murió tras complicaciones derivadas de una intervención quirúrgica urgente, luego de ingresar con una fuerte inflamación abdominal.
Según esa versión, los médicos detectaron un cuadro grave tras la operación y advirtieron a la familia sobre la seriedad del estado del paciente. El desenlace provocó una fuerte reacción entre aficionados, colegas y autoridades deportivas, no solo por el peso de Miranda dentro del béisbol avileño, sino también por su cercanía con varias generaciones de peloteros formados en la provincia.
Dany Miranda dejó una huella relevante en el deporte cubano. Fue campeón olímpico en Atenas 2004 y, ya como director, condujo a los Tigres de Ciego de Ávila al título de la III Liga Élite del Béisbol Cubano en 2025. También asumió la dirección del equipo Cuba sub-23, al que llevó a clasificarse al próximo Mundial de la categoría tras el torneo continental.
Tras retirarse como jugador en 2008 y pasar por el softbol, Miranda se enfocó en la formación de nuevas generaciones y fue ganando espacio como estratega. En julio de 2025, Invasor lo describía como el artífice de un nuevo impulso competitivo para el béisbol avileño, después de conquistar la Liga Élite al frente de un plantel joven.

