
La enfermera cubana Maribel Pupo, falleció tras permanecer cuatro días en estado crítico por una presunta agresión ocurrida el jueves 29 de octubre en Cumanayagua, Cienfuegos, cuando reclamó a una pareja que llevara a su hijo a recibir una vacuna pendiente. Su muerte ha provocado exigencias de justicia y cuestionamientos sobre la protección del personal sanitario.
De acuerdo con denuncias difundidas por la plataforma NiO Reportando un Crimen, la trabajadora del departamento de Vacunación del Hospital Docente Aracelio Rodríguez recibió un fuerte golpe en la cabeza, presuntamente propinado por el padre del menor. La Dirección General de Salud de Cumanayagua confirmó su fallecimiento, pero omitió las circunstancias del ataque.
Una agresión que terminó en tragedia
Según los testimonios, el hombre golpeó a Pupo en la frente y provocó su caída. La enfermera sufrió lesiones craneales y fue trasladada inicialmente a un centro asistencial del municipio, donde recibió atención médica.
Su estado empeoró y posteriormente fue remitida a Cienfuegos. Allí fue intervenida quirúrgicamente por tres coágulos cerebrales, según las denuncias. Permaneció ingresada hasta su fallecimiento, reportado por fuentes independientes la noche del domingo 1 de noviembre.
Norma Arce Pardo figura entre las personas que denunciaron la agresión. Mientras, su compañera Beatriz González la recordó como “una enfermera magnífica, una gran profesional y, sobre todo, una persona excepcional”.
Señalan a un sospechoso y cuestionan el silencio oficial
Las denuncias ciudadanas identifican al presunto responsable como Julio César Reyes Vega, conocido como “Orestico”. Sin embargo, su identidad no ha sido confirmada por las autoridades y tampoco existe información pública suficiente para establecer su responsabilidad penal.
La falta de explicaciones oficiales resulta preocupante. Hasta este lunes no se había aclarado públicamente si existe una detención, qué actuaciones investigativas se han realizado ni cuáles serán las medidas de protección para otros trabajadores sanitarios.
El caso también plantea interrogantes sobre las exigencias institucionales al personal de vacunación. Profesionales cubanos han denunciado presiones laborales cuando las familias incumplen los esquemas de inmunización de sus hijos.
Otros ataques contra trabajadores de la salud en Cuba
El hecho recuerda una denuncia publicada por Periódico Cubano en julio de 2026, cuando un médico reveló que uno de sus compañeros había sido golpeado durante una guardia hospitalaria.
El medio también informó del asesinato de Liena de la Caridad Reinoso Ramos, enfermera de 23 años atacada por su expareja en Pinar del Río en noviembre de 2025. Aunque las circunstancias son distintas, ambos hechos evidencian la vulnerabilidad de profesionales del sector.
La muerte de Pupo deja a su esposo, sus hijas y otros familiares en duelo. Sus allegados y compañeros exigen que se esclarezca lo sucedido y se determinen responsabilidades conforme a la ley.
El gobierno cubano tiene ahora la responsabilidad de ofrecer información verificable sobre la investigación y explicar cómo garantizará la seguridad de quienes prestan servicios médicos a la población.
