
El pianista, compositor y director del grupo Moncada, Jorge Gómez Barranco, falleció en la madrugada del 23 de marzo en La Habana, a los 83 años, según informaron el Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano de la Música.
La noticia marca el cierre de la trayectoria de uno de los nombres más visibles de la Nueva Trova y de la música de concierto y canción en Cuba, ligado durante décadas al Grupo Moncada, formación que fundó en 1972 y que dirigió hasta su muerte.
Nacido el 8 de enero de 1943 en la capital cubana, Gómez Barranco se formó como profesor de filosofía, aunque muy pronto orientó su vida hacia la creación musical.
Con el paso de los años, construyó una obra reconocida por el cuidado del lenguaje, la reflexión sobre la realidad cubana y su atención a la palabra cantada, rasgos que lo convirtieron en una figura respetada dentro del panorama cultural oficial de la Isla.
Su nombre quedó unido a la historia del Movimiento de la Nueva Trova, del cual fue un protagonista activo desde una perspectiva musical más elaborada.
Sin embargo, su mayor legado institucional y artístico fue el Grupo Moncada, una agrupación que bajo su conducción mezcló canción, jazz, música coral y elementos de la tradición popular cubana, hasta consolidarse como una de las bandas más populares del país, aunque siempre impulsada por el Mincult que la incluía en actos de propaganda comunista.
Además de dirigir la agrupación, Jorge Gómez fue uno de sus principales compositores y arreglistas. Con Moncada llevó su propuesta a escenarios internacionales en países como Francia, Brasil y Etiopía.
También participó en varias ediciones del Festival de la Canción de San Remo, en Italia, junto a artistas de proyección internacional como Joan Manuel Serrat, Ana Oxa, Carl Palmer y Phil Manzanera.
Las instituciones culturales cubanas destacaron que su catálogo musical acompañó momentos relevantes de la vida artística nacional. También subrayaron su defensa de una visión humanista del arte y su empeño en entender la canción como una forma de memoria cultural y conciencia.
Ese perfil lo convirtió no solo en intérprete y creador, sino también en una voz influyente dentro del discurso musical promovido desde las estructuras estatales.
Más allá de los escenarios, Gómez desarrolló una amplia labor pedagógica y mediática. Fue director y conductor de programas de radio y televisión sobre música cubana y latinoamericana, además de organizar cantatas y veladas conmemorativas vinculadas a efemérides políticas y culturales.
Hasta el momento de su fallecimiento presidía la Feria Internacional Cubadisco, uno de los principales eventos musicales auspiciados por el Estado cubano.
Su vida también estuvo vinculada al aparato institucional. Ejerció como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular durante cuatro legislaturas, entre 2003 y 2023, y fue miembro de la UNEAC.
A ello se suman varias distinciones oficiales, entre ellas la Orden Félix Varela de Primer Grado, la Orden Juan Marinello, la Réplica del Machete de Máximo Gómez y la Distinción por la Cultura Nacional.
La nota oficial difundida tras su muerte insistió en presentar su figura como la de un artista “comprometido con la Revolución y con la cultura cubana”.
Las autoridades informaron que el cadáver de Jorge Gómez será velado este lunes 23 de marzo, desde las 10:00 de la mañana, en la Funeraria de Calzada y K, en La Habana.
El sepelio está previsto para las 4:00 de la tarde en la Necrópolis de Colón, donde familiares, colegas y admiradores podrán darle el último adiós.