
Lisette Ríos Lozano, directora de la Fototeca de Cuba, falleció en La Habana este domingo a los 54 años. La noticia fue confirmada por el Consejo Nacional de Artes Plásticas (CNAP), aunque no se especificaron las causas del deceso.
El CNAP expresó su pesar a través de una publicación en Facebook, en la que se lamentaba la pérdida de quien fuera conservadora de acervos fotográficos y responsable del Archivo Fotográfico de la Fototeca de Cuba.
La institución extendió sus condolencias a los familiares, colegas y amigos de la fallecida.
Ríos Lozano se había especializado en la conservación y el estudio de acervos fotográficos, desempeñándose en la Fototeca de Cuba con un profundo interés en la foto en todas sus formas y estilos.
Su labor incluyó investigaciones tanto en colecciones institucionales como privadas, lo que le permitió realizar curadurías de variados temas, abarcando desde imágenes históricas hasta obras de autores contemporáneos.
Nacida el 9 de julio de 1970, Ríos Lozano desarrolló una fascinación particular por los procesos antiguos de la fotografía, dedicando parte de su carrera al seguimiento y estudio de la foto alternativa.
Su pasión por este arte la convirtió en una figura respetada y admirada dentro y fuera de Cuba.
El fallecimiento de Ríos Lozano ha generado diversas reacciones de dolor y pesar entre quienes la conocieron y trabajaron con ella. Su legado en el ámbito de la conservación fotográfica y su contribución a la preservación de la memoria visual cubana son invaluables, y su ausencia dejará un vacío en el panorama cultural de la Isla.
La noticia de su muerte ha resonado en círculos artísticos y culturales, donde se destaca su dedicación y compromiso con la fotografía.
A pesar de su partida, el trabajo de Ríos Lozano perdurará como un testimonio de su amor por este arte y de su empeño por conservar la historia visual de Cuba para las generaciones futuras.