
La organización Cubalex ha denunciado el fallecimiento del recluso Osbety Girón Matos, de 51 años, a causa de tuberculosis en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba.
Según la información recibida, el preso estaba recluido en el destacamento número 13, sección 4, y murió la semana pasada tras varios días ingresado en la sala de penados del hospital local. Ante el riesgo de contagio, el destacamento fue puesto en cuarentena desde el viernes 21 de febrero.
En el post de la organización sin fines de lucros se advierte que las condiciones carcelarias en Cuba, caracterizadas por hacinamiento, insalubridad, alimentación deficiente y falta de recursos básicos, facilitan la propagación de enfermedades y ponen en grave peligro la vida de los reclusos.
📢 #CubalexDenuncia | #Cubalex recibió información sobre el fallecimiento del recluso Osbety Girón Matos, de 51 años, a causa de tuberculosis en la prisión de #Boniato, en #SantiagoDeCuba.
📌 Girón Matos estaba recluido en el destacamento número 13, sección 4, y falleció la… pic.twitter.com/6HffWN1l30
— Cubalex (@CubalexDDHH) February 25, 2025
Este caso se suma al fallecimiento de otro prisionero, Yankiel Justiz Despaigne, de 36 años, quien murió el pasado 30 de enero por tuberculosis en la prisión de Melena del Sur, en la provincia de Mayabeque.
De acuerdo con la denuncia de Cubalex, Justiz Despaigne murió en su celda sin haber recibido atención médica oportuna, a pesar de que la tuberculosis es una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo.
No es la primera vez que se habla de brotes de tuberculosis en las cárceles de la Isla. Desde la mencionada organización se ha documentado múltiples casos de muertes en custodia en Cuba, denunciando que la negligencia médica en las prisiones es una práctica sistemática.
La falta de atención sanitaria adecuada ha resultado en un patrón alarmante de violaciones a los derechos humanos, donde enfermedades tratables se convierten en sentencias de muerte para los reclusos.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han exigido a las autoridades cubanas que tomen medidas urgentes para mejorar las condiciones en las prisiones y garantizar el acceso a una atención médica adecuada para los internos.
En abril de 2024, el Centro de Derechos Humanos de Cuba alertó sobre brotes de tuberculosis en al menos cinco prisiones de la Isla, donde también se reportaron casos de reclusos en estado de desnutrición.
Por aquellas fechas se conoció que los casos de tuberculosis fueron detectados en las prisiones de Boniato, en Santiago de Cuba; el Combinado de Guantánamo; la prisión provincial Las Mangas, en Granma; la cárcel Kilo 8, en Camagüey; y la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila.
Desde Martí Noticias se amplió la información con declaraciones de cubanos que alegaron que en la prisión de Las Mangas, los afectados estuvieron en una sala del hospital del penal, mientras que en Boniato se encontraba en cuarentena. En el Combinado de Guantánamo, el piso 2A fue aislado por contagios, según denunció la madre de un preso.