
Una mujer de Hialeah, identificada como Daiselys Barbosa, enfrenta varios cargos tras ser arrestada por manipulación de pruebas y testigos en relación con un robo cometido por su novio en noviembre del año pasado.
La mujer, de 31 años, trató de encubrir a su pareja, Suniel Arzola, quien había sido arrestado por robar una tienda de alimentos y destruir máquinas de juego en un ataque de ira.
Según un reporte del departamento policial, la detenida le pagó a un hombre para que asumiera la culpa del robo, pero las autoridades descubrieron su intento de encubrimiento y ahora ella enfrenta múltiples acusaciones.
El 18 de diciembre de 2025, la policía de Hialeah arrestó a Arzola, de 46 años, en relación con un robo ocurrido el 30 de noviembre en el RC La Atenas Market & Smoke Shop, ubicado en un área industrial de la ciudad.
Según las autoridades, este sujeto, enmascarado y armado con un mazo, irrumpió en la tienda poco después de las 11:45 p.m. y obligó al empleado a entrar al baño. Luego destruyó las máquinas de juego, saqueó la caja registradora y robó el bolso del trabajador.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que él huía en bicicleta y dejaba caer un objeto en el estacionamiento. Minutos después, el informe de la policía señaló que Barbosa llegó en una camioneta Dodge Ram para recuperar el objeto dejado por su novio.
En ese momento, la mujer explicó a los oficiales que había llegado a la tienda para jugar en las máquinas, pero alegó que encontró un martillo en el suelo y lo recogió sin razón aparente.
Más tarde, afirmó haber tirado el martillo en un lugar desconocido, según la declaración de la policía. Aunque Arzola negó haber participado en el robo, admitió haber perdido miles de dólares en las máquinas ese mismo día.
Como parte de un plan para liberar a su pareja, la mujer se presentó en la estación de policía de Hialeah junto a otro hombre, afirmando que él había cometido el robo, no su novio.
Barbosa aseguró que el nuevo sujeto en la historia, quien supuestamente estaba borracho, le había confesado el crimen. Sin embargo, cuando los oficiales interrogaron al hombre, este no sabía dónde había ocurrido el robo.
Al cuestionarlo sobre su participación en el hurto, simplemente respondió afirmativamente, con guiños evidentes que delataron su mentira. Posteriormente, el hombre reveló que Barbosa le pagó 4.000 dólares para que asumiera la responsabilidad del robo.
Tras esta revelación, la policía contactó a Barbosa y la citó en la estación de policía, donde fue arrestada el jueves siguiente. Mientras tanto, su novio, Arzola, continúa enfrentando cargos de robo a mano armada, encarcelamiento falso con un arma mortal y daños criminales a mano armada.
La mujer, por su parte, fue acusada de tres delitos graves: complicidad después del hecho, manipulación de pruebas y manipulación de testigos. Actualmente, está detenida en el Centro Correccional Turner Guilford Knight con una fianza de 10.000 dólares.