
Los nacionales de Cuba, El Salvador y Haití han registrado las tasas de rechazo más altas de solicitudes de visa estadounidense, según un reciente informe del Departamento de Estado de Estados Unidos. Estas tres nacionales lideran el listado latinoamericano, donde los rechazos más bajos corresponden a Panamá, Argentina y Brasil.
Los criterios del gobierno estadounidense para otorgar una visa se basan en determinar si el solicitante regresará a su país tras su visita. En ese sentido, las estadísticas reflejan que más de la mitad de las solicitudes de visa B1/B2 (para turismo o negocios) fueron rechazadas cuando provenían de Cuba (53.35%).
A la Isla le siguen El Salvador (52.65%), Haití (47.35%), Nicaragua (47.33%), Paraguay (46.23%), República Dominicana (43.38%) y Honduras (42.61%). Todos son datos del cierre del año fiscal 2024, últimos registros disponibles en el portal web del Departamento de Estado.
Factores como la situación económica, el desempleo y la migración irregular juegan un papel determinante en las decisiones consulares. En el caso de Cuba, las tensiones diplomáticas entre los dos países y la falta de relaciones consulares plenas contribuyen significativamente a la elevada tasa de rechazos.
El mismo patrón se observa en Nicaragua y Venezuela, donde las sanciones impuestas por EEUU y el cierre de oficinas diplomáticas han complicado los procesos de solicitud.
La situación en Haití, marcada por la inestabilidad política y económica, también ha influido en el alto porcentaje de rechazos. Según expertos, la falta de confianza en la estabilidad de estos países se refleja en la percepción de riesgo migratorio.
En contraste, países con mejores condiciones socioeconómicas, como Uruguay, Chile y Argentina, presentan tasas de rechazo significativamente más bajas. Estas naciones, al contar con economías más estables y una menor presión migratoria, ofrecen mayor confianza a los oficiales consulares de EEUU.
Los analistas prevén que las tasas de rechazo se mantendrán altas en países como Cuba, especialmente si continúan las tensiones sociales y las crisis económicas. Para 2026, se espera que más países latinoamericanos enfrenten un endurecimiento de las políticas migratorias de EEUU. Lo anterior como fruto de las nuevas políticas para el otorgamiento de visas que rigen bajo la administración de Donald Trump.
Para mejorar las posibilidades de obtener una visa, los expertos recomiendan que los solicitantes presenten documentación completa, demuestren arraigo en su país y se preparen adecuadamente para la entrevista consular.
Con más de 10 millones de solicitudes de visa B1/B2 procesadas el último año fiscal, la situación migratoria en América Latina sigue siendo un tema central en las relaciones con EEUU.