
Una familia cubana utilizó una carreta tirada por bueyes para llevar un ataúd al cementerio, según imágenes difundidas este fin de semana en redes sociales. El traslado ocurrió bajo la lluvia y, de acuerdo con la denuncia, fue necesario debido a la falta de un servicio funerario adecuado.
La página de Facebook NiO Reportando Un Crimen publicó el video en el que aparece el féretro sobre el vehículo de tracción animal. Algunos reportes situaron el episodio en Holguín, pero la publicación no aporta elementos que permitan establecer con precisión dónde ni cuándo sucedió.
Según esa versión, los familiares tuvieron que organizar el recorrido con los medios disponibles. No se ha podido determinar qué impidió disponer de un coche fúnebre ni cuánto tiempo esperaron antes de recurrir a la carreta.
Familias recurren a bueyes ante las carencias funerarias
El material recoge una escena similar a otras denuncias sobre las dificultades para sepultar a los fallecidos en Cuba. Entre los comentarios de la publicación, una persona escribió: “Ni morirse con dignidad se puede ya”, mientras que otros aseguraron que ni muriendo la gente podía escapar de la miseria que hay en la Isla.
En julio se reportó un traslado semejante en Cacocum, Holguín. Los allegados de una mujer llevaron su féretro en una carreta de bueyes porque el vehículo funerario carecía de combustible. Un balance divulgado en febrero señalaba que solo ocho de los 26 automóviles destinados a ese servicio en la provincia funcionaban.
También trascendió la semana anterior la espera de una familia de Madruga, Mayabeque. Desde las 10:00 a.m. hasta las 8:00 p.m. aguardaron un transporte que no llegó. Finalmente, trasladaron a su abuelo en un carretón enganchado a un automóvil clásico.
Denuncias por ataúdes, transporte y abandono de cementerios
Otro antecedente corresponde a diciembre de 2025, cuando un camión jaula transportó un féretro en San Luis, Santiago de Cuba. Estos testimonios describen soluciones improvisadas ante la falta de recursos para completar los entierros.
La activista Lara Crofs calificó en septiembre los servicios necrológicos de “completamente colapsados”. Según denunció, conseguir una sepultura digna dependía de pagos informales o de contactos personales. Por separado, el analista Frank Rodríguez afirmó que la imposibilidad de costear ataúdes llevaba a realizar entierros en fosas comunes en varias ciudades.