
El incentivo del 6% promovido por los bancos cubanos al hacer pagos digitales no está funcionando, pues enfrenta graves problemas de implementación, lo cual se traduce en múltiples quejas de los cubanos y la evidente falta de confianza en las políticas del régimen comunista.
Según reconoce la prensa oficialista en Las Tunas, el programa diseñado para acelerar la transición hacia una economía digital ha tenido “resultados insatisfactorios”, ya que predominan deficiencias técnicas, administrativas y culturales.
Los usuarios reportan un funcionamiento errático de la bonificación. Algunos han experimentado descuentos en ciertas ocasiones, mientras que en otras no, incluso al realizar pagos en el mismo negocio. Este comportamiento irregular genera desconfianza entre los consumidores y desincentiva el uso de los pagos digitales.
Expertos atribuyen este problema a errores en la configuración de las cuentas vinculadas al servicio, fallas en la interconexión entre bancos y la falta de identificación adecuada de los negocios en las plataformas digitales.
Magdelaine Rodríguez Otazua, subdirectora comercial del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Las Tunas, declaró al Periódico 26 que muchos negocios no están registrados correctamente en las plataformas bancarias, lo que impide que el sistema los reconozca como aptos para recibir la bonificación. Además, la comunicación entre bancos es deficiente, especialmente cuando las cuentas de los empresarios están en diferentes instituciones financieras.
Otro factor que complica la aplicación del beneficio ocurre cuando los emprendedores cambian de cuenta bancaria tras haber registrado su código QR de pago. En estos casos, el código se desactiva y la bonificación no se realiza. Asimismo, los criterios para determinar quiénes califican para el descuento varían entre las entidades bancarias, lo que genera aún más confusión.
La transición hacia una economía digital enfrenta también barreras estructurales. Una nueva plataforma digital, diseñada para agilizar el registro de negocios en los sistemas de pago en línea, no incluyó el beneficio del 6%. Según representantes del Banco Popular de Ahorro (BPA), esta omisión afecta principalmente a los usuarios de la plataforma Transfermóvil, mientras que quienes operan mediante Enzona no reportan este inconveniente.
El costo de usar los sistemas digitales, que incluye una comisión del 1.5% por transacción, asumida por empresarios privados que ofertan el servicio o producto, los desmotiva a implementar esos canales de pagos. Muchos consideran injusto absorber este costo adicional, especialmente en un mercado caracterizado por la escasez de opciones. Para ellos, implementar los pagos digitales es una obligación más que una herramienta que aporte beneficios reales.
La persistencia del efectivo también es un obstáculo importante. Datos oficiales indican que 200 millones de pesos emitidos por los bancos no regresan mensualmente a las instituciones financieras en Las Tunas, lo que refleja la preferencia de los actores económicos por las transacciones en efectivo. En un contexto de inflación galopante, cada día hacen falta más billetes de dinero para pagar.