
La Fiscalía Provincial de La Habana informó en una nota oficial que controla el proceso penal por un delito de asesinato ocurrido en la tarde del 21 de marzo de 2026 en el reparto Guiteras, municipio Habana del Este, donde una persona menor de edad perdió la vida.
La institución precisó que impuso prisión provisional al acusado, un ciudadano cubano desvinculado laboralmente al momento de los hechos, y adelantó que solicitará sanciones severas por la gravedad del caso.
La nota oficial no divulgó la identidad de la víctima ni describió cómo ocurrió el crimen. Sí indicó que continúan las diligencias investigativas para incorporar pruebas y que el Ministerio Público ejercerá la acción penal pública ante el tribunal.
La Fiscalía sostuvo además que actuará con apego a la Constitución y a las leyes, en defensa de la protección integral de los menores de edad.
Qué se sabe sobre la menor asesinada en La Habana
Mientras las autoridades mantenían el caso sin detalles, en redes sociales y plataformas de monitoreo de violencia comenzaron a circular versiones sobre el hecho desde el fin de semana anterior.
El Observatorio de Género de Alas Tensas y Yo Sí Te Creo en Cuba identificaron a la víctima como Gabriela Herrera Rodríguez, una niña de siete años, asesinada de forma violenta en la tarde-noche del 21 de marzo.
Según ese reporte, el crimen ocurrió en el reparto Eduardo Chibás, una zona que limita con Guiteras, pero pertenece al municipio de Guanabacoa. La directora de Alas Tensas, Ileana Álvarez, afirmó que hubo una desaparición previa, una búsqueda desesperada por parte de la familia y la comunidad, y luego el hallazgo del cuerpo con signos de extrema violencia y presuntas lesiones de otra índole.
Fuentes cercanas a la familia señalaron que la menor había salido de su vivienda para hacer un mandado y no regresó. A partir de ese momento, su madre comenzó a buscarla con preocupación.
El cuerpo sin vida fue localizado en la noche en las inmediaciones del barrio, cerca de donde residían tanto la víctima como el presunto agresor, quien fue detenido en Guanabacoa tras el hallazgo.
La publicación de la Fiscalía desató una ola de comentarios de dolor, rabia y reclamos. Varias personas cuestionaron que la confirmación oficial llegara días después de que el hecho circulara ampliamente en redes sociales.
Otros criticaron que la nota ofreciera información incompleta y reclamaron una explicación más amplia para evitar versiones cruzadas y especulaciones sobre un crimen que ha conmocionado a la comunidad.
Entre las reacciones predominó la exigencia de un castigo ejemplar. Muchos usuarios pidieron la sanción máxima prevista por la ley cubana y algunos incluso reclamaron la pena de muerte.
También hubo comentarios de ciudadanos que expresaron desconfianza en el sistema judicial y temor a que, pese a la gravedad del hecho, la condena no sea proporcional al horror denunciado por familiares, vecinos y observadores independientes.
Los comentarios también reflejaron una preocupación más amplia por el deterioro de la seguridad. Varios usuarios afirmaron que la violencia, las drogas, los robos y la delincuencia se han vuelto cada vez más visibles en barrios de La Habana.
Algunos relacionaron el contexto de apagones nocturnos con mayores riesgos para la población, al considerar que la oscuridad crea condiciones propicias para delitos de alta gravedad.
Por ahora, la Fiscalía sostiene que continuará el proceso penal y que informará oportunamente sobre el curso del caso.