El turismo en Cuba es uno de los pilares fundamentales de su economía, representando una importante fuente de ingresos en divisas para el país.
La isla, conocida por su patrimonio cultural, sus playas paradisíacas y su historia única, atrae principalmente a visitantes de Europa, Canadá y América Latina.
Entre sus destinos más populares destacan La Habana, con su arquitectura colonial y vida nocturna vibrante; Varadero, reconocido por sus playas de arena blanca; y los cayos del norte, que ofrecen un entorno natural espectacular.
Sin embargo, el sector enfrenta desafíos significativos. Las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos han limitado la llegada de turistas estadounidenses, y la pandemia de COVID-19 afectó gravemente la industria al reducir drásticamente los flujos internacionales.
Además, la infraestructura hotelera y de transporte requiere actualizaciones para competir con otros destinos del Caribe.
A pesar de estos retos, el gobierno cubano sigue promoviendo el turismo como un motor de desarrollo. En los últimos años, ha impulsado la construcción de nuevos hoteles de lujo y buscado diversificar la oferta turística con el ecoturismo y el turismo cultural.