
Activistas del movimiento Damas de Blanco fueron detenidas este domingo en varios municipios de la provincia de Matanzas cuando intentaban llegar a las iglesias para pedir durante la misa la libertad de los presos políticos en Cuba, según un testimonio difundido por Martí Noticias.
Entre las arrestadas se encontraban Caridad Burunate y Asunción Carrillo, interceptadas por la policía en el municipio de Colón. Ambas fueron montadas en una patrulla y trasladadas a una estación policial, donde permanecieron retenidas durante varias horas, de acuerdo con el relato ofrecido por Burunate al medio de prensa mencionado.
“Yo salí a las 11 y cuando llegué a la esquina de mi casa, la patrulla me montó y entonces fueron para la otra esquina, recogieron a Asunción y nos llevaron para la estación de la policía”, explicó Burunate. Las activistas permanecieron detenidas hasta alrededor de las 3:30 de la tarde.
Según su testimonio, los agentes les informaron que serían sometidas a un acta de advertencia, un procedimiento que, dijo, se repite cada vez que son detenidas por su activismo. “Nos ponen actas de advertencia cada vez que nos detienen”, afirmó.
La señora añadió que la semana pasada un policía les advirtió que no podían seguir caminando y manifestándose porque podrían “caer presas” y les recordó la cantidad de actas acumuladas en su contra como argumento para justificar nuevas represalias.
En esta ocasión, sin embargo, las autoridades no les entregaron la carta de advertencia porque, según les dijeron, el oficial encargado de redactarla no se encontraba en la estación en ese momento.
El operativo policial no se limitó a Burunate y Carrillo. De acuerdo con la información divulgada por Martí Noticias, Eugenia Roque, una mujer de edad avanzada, también fue detenida y trasladada en una patrulla, mientras que Maritsa Acosta, igualmente residente en Colón, fue arrestada en circunstancias similares.
Las detenciones ocurrieron cuando las activistas intentaban asistir a la misa dominical, una práctica habitual del movimiento Damas de Blanco, que desde hace años utiliza este espacio para reclamar de forma pacífica la liberación de los presos políticos en la Isla.
El grupo, integrado en su mayoría por mujeres y familiares de opositores encarcelados, ha sido objeto de arrestos temporales, vigilancia y advertencias policiales cada domingo, especialmente en fechas simbólicas o tras pronunciamientos públicos sobre derechos humanos.
Las Damas de Blanco denuncian que los arrestos en Matanzas, donde el movimiento se mantiene vivo, buscan impedirles ejercer su derecho a la libre expresión y a la manifestación pacífica, y sostienen que las actas de advertencia se utilizan como herramienta para criminalizar su activismo.
Organizaciones y medios independientes han documentado durante años este patrón de detenciones breves y liberaciones sin cargos formales, una práctica que, según activistas, pretende desalentar cualquier forma de protesta cívica en Cuba.
El nuevo episodio en Colón se suma a una larga lista de incidentes similares que reflejan las restricciones que enfrentan los opositores y defensores de derechos humanos en la Isla, en un contexto marcado por la persistencia de presos políticos y la falta de garantías para el ejercicio de las libertades fundamentales.


son unas artistas estas damitas de blanco eso no se lo cren ni ellas todo es un cuento son aentes del obierno