
Un nuevo apagón sacó sorpresivamente del aire la señal del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana (NTV), reemplazando la transmisión habitual por contenido propagandístico durante varios minutos.
Según los reportes compartidos por el periodista Jorge Mag Castro, informes cercanos a la zona señalan que una explosión en un transformador próximo a los estudios principales habría desencadenado la interrupción.
⚠️⚠️Nuevo apagón saca del aire al noticiero de la televisión del régimen… la señal pasó a propaganda comunista durante varios minutos.
Informes cerca del lugar indican que explotó un transformador cerca de los estudios de televisión. pic.twitter.com/3LO2GICpDZ
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) September 7, 2026
Este episodio profundiza la crisis de credibilidad y operatividad del principal informativo del país, el cual ha convertido las fallas técnicas en una constante difícil de ocultar.
Apenas unos días atrás, el aparato propagandístico del régimen sufrió un corte abrupto durante su emisión dominical, obligando a una de las locutoras a comparecer ante las cámaras para pedir disculpas a la audiencia.
“Saludos, lamentablemente hubo una falla eléctrica en los estudios centrales de la televisión cubana”, expresó la presentadora tras retomar el aire con notas sobre visitas gubernamentales a provincias.
El reflejo de un colapso sistémico
Los antecedentes de inestabilidad en los medios oficiales se acumulan de forma alarmante. Meses atrás, el mismo espacio informativo quedó interrumpido por quince minutos, obligando a improvisar bloques musicales y cortes de emergencia, mientras fallas en subestaciones clave como Apolo agravaban el déficit de generación en occidente.
Lejos de ser hechos aislados, estos apagones institucionales ocurren en un escenario donde el déficit de generación ha superado marcas históricas, obligando a cortes drásticos que paralizan la vida cotidiana en provincias y municipios de todo el territorio nacional.
Voces críticas desde las entrañas del sistema
La profundidad de la debacle energética ha fracturado el discurso oficial incluso entre figuras vinculadas directamente al sector de la comunicación.
Muestra de ello fue la denuncia pública realizada por Jeannette Juaristi Torres, directora ligada al Instituto Cubano de Radio y Televisión y a Canal Habana, quien rechazó públicamente que las sanciones de EEUU fueran el origen de la crisis.
“Estamos muriendo vivos”, aseveró al señalar la obsolescencia tecnológica y la falta de mantenimiento estructural. Incidentes previos, como el apagón de casi una hora registrado en agosto de 2024, confirman que ni los escaparates mediáticos del régimen escapan al colapso generalizado.
