
Pese a encontrarse a cientos de kilómetros de Cuba, el huracán Isaías provocó un extraño fenómeno meteorológico que fue visible desde Matanzas en el transcurso de ayer viernes, cuando el ciclón aún avanzaba sobre el Golfo de México.
El meteorólogo aeronáutico Henry Delgado Manzor, miembro de las Sociedades Cubanas de Meteorología y Espeleología, identificó una formación de nubes altas como el “foco cirroso” del huracán.
En una publicación en Facebook, acompañada de una fotografía del fenómeno, explicó que estas nubes pueden extenderse a gran distancia del núcleo de un sistema tropical intenso y alcanzar territorios alejados de su trayectoria.
Los cirros son nubes delgadas que se forman a gran altura y están compuestas, generalmente, por cristales de hielo. En los huracanes intensos, pueden salir de las regiones superiores de la tormenta y desplazarse lejos del centro. Por eso resultan visibles desde lugares donde el núcleo del sistema no está causando un impacto directo.
La presencia de estas formaciones sobre Matanzas corresponde a esa expansión de las nubes superiores. La observación descrita por Delgado Manzor permite distinguir entre la extensión de la nubosidad de un huracán y la ubicación de su centro, dos elementos que pueden encontrarse separados por cientos de kilómetros durante el desplazamiento del fenómeno.
“Este fenómeno fue descrito en Cuba, en el siglo XIX, por el sacerdote y meteorólogo Benito Viñes. Él explicó que los cirros giran alrededor del huracán y son arrastrados hacia el exterior desde la parte superior de la nubosidad que cubre el centro del ciclón tropical”, indicó el experto.
Delgado Manzar agregó que, al seguir la dirección en la que se desplazan esos cirros, es posible calcular dónde se encuentra el centro de un huracán y hacia dónde será su dirección.
Huracán Isaías impacta el norte de Florida
Isaías tocó tierra cerca de Destin, Florida, como un huracán de categoría dos. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) situó el impacto alrededor de las 8:30 p. m. de ayer, con vientos máximos sostenidos de aproximadamente 165 kilómetros por hora.
El ciclón había alcanzado durante el viernes la categoría tres, con ráfagas de 195 kilómetros por hora, antes de perder intensidad al aproximarse a la costa. Un avión cazahuracanes de la Reserva de la Fuerza Aérea estadounidense confirmó aquella intensificación sobre el golfo. El posterior debilitamiento no eliminó los riesgos asociados a su llegada.
Los avisos del NHC incluyeron marejadas peligrosas, lluvias intensas, inundaciones repentinas y posibles tornados. Antes del impacto, el organismo había previsto inundaciones por marejada de hasta 2,7 metros entre la frontera de Alabama y Florida y Grayton Beach, si el máximo ascenso del agua coincidía con la marea alta.
