
Un joven cubano de 25 años, identificado como Oisnel González Rodríguez, fue arrestado mediante una operación encubierta y ahora enfrenta graves cargos en el condado de Miami-Dade.
Según Local 10, la captura de este muchacho y otros ocho sujetos fue parte de un operativo para identificar a depredadores sexuales o personas involucradas en la explotación comercial de menores.
Las labores estuvieron a cargo del Grupo de Trabajo contra la Trata de Personas de la Fiscalía del Condado de Miami-Dade y la Sección de Investigaciones Especiales del Departamento de Policía de la Ciudad de Miami.
Los agentes de estas oficinas también arrestaron a Jacinto Brito Raymundo, 23 años; Carlos Adrián Flores Rojas, de 27; Mandy González, de 39; Creshawn Akcire Lewis-Starks, de 24; Frank Carlos López de la Rosa, de 24; Kalaivanan Murugan, de 25; Jonathan Lee Testa, de 25; y Jony Esaú Zeledón Rizo, de 33 años.
La operación encubierta consistió en que agentes se hicieron pasar por padres de menores de 13 y 15 años, a quienes ofrecían para el referido servicio a cambio de dinero. Los investigadores fueron contactados a través de los números de teléfono que figuraban en un anuncio.
En cada caso, los capturados llegaron a un hotel, cuyo nombre no fue revelado por las autoridades. En ese lugar acordaron un precio y pagaban la cantidad, posteriormente eran arrestados por los cargos de trata de personas, viajar para encontrarse con un menor con fines sexuales y usar una computadora para solicitar servicios sexuales a un menor.
Las sanciones en Florida por delitos graves contra menores
En Florida, los referidos delitos se consideran cargos de extrema gravedad. Las sanciones aumentan de forma considerable bajo una política de “tolerancia cero” si la víctima es menor de 18 años.
El cargo más severo es el de trata de personas. Si involucra a un menor, las penas pueden ir desde varios años de prisión obligatoria hasta reclusión de por vida. Además, pueden imponerse multas de 10.000 dólares o más, según las circunstancias del caso.
La acusación de viajar para encontrarse con un menor puede implicar hasta 15 años de cárcel. En muchos casos, Florida establece un mínimo obligatorio de prisión si se demuestra intención de cometer una conducta sexual ilegal. También puede añadirse libertad condicional supervisada por varios años.
El uso de una computadora o dispositivo electrónico para solicitar, seducir o contactar a un menor constituye una felonía de tercer grado. Este cargo puede conllevar hasta cinco años de prisión por cada conteo, además de multas de hasta 5.000 USD. Si hubo varias conversaciones o intentos de contacto, los cargos pueden acumularse.
Más allá de la cárcel, una condena por estos delitos trae consecuencias permanentes. Entre ellas figuran el registro obligatorio como delincuente sexual, restricciones para vivir o trabajar cerca de escuelas y parques, supervisión estricta, monitoreo de internet, terapia obligatoria y pérdida de derechos civiles, como la posesión de armas de fuego.
Detenido por abusar de una menor en un motel de Florida
Esta semana también se informó sobre el arresto de Enrique Domínguez Rodríguez, un residente de Hialeah de 48 años, quien fue acusado formalmente de abusar de forma sistemática de una niña de 9 años en el Casanovas Boutique Motel de Florida.
Los actos ocurrieron cuando el hombre quedaba al cuidado de la menor mientras su madre se iba al trabajo. La situación fue descubierta tras una investigación iniciada por el Departamento de Niños y Familias de Florida.