
Una niña cubana de un año de edad fue sometida a una cirugía de urgencia en el Hospital Infantil Sur Dr. Antonio María Béguez César, en Santiago de Cuba, tras ingerir una batería de litio. El procedimiento quirúrgico se realizó el jueves tras detectarse en un rayo X un cuerpo extraño en el esófago.
La paciente llegó al hospital con dificultad para respirar y de inmediato se preparó el salón de operaciones. Al extraer el material de metal se constató que era una batería de litio tipo 2032, muy parecida a una moneda de un peso cubano. El cuerpo extraño llevaba aproximadamente 48 horas alojada en su organismo.
La batería de litio había causado una lesión erosiva en la mucosa esofágica. Tras la operación, la niña fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos para su recuperación y monitoreo. Unas 24 horas después, las autoridades médicas confirmaron que la paciente se encuentra estable, sin fiebre ni complicaciones, y continúa bajo observación en el servicio de otorrinolaringología.
Beatriz Johnson Urrutia, primera secretaria del Partido Comunista en la provincia, aprovechó la ocasión para hacer propaganda política. Desde su cuenta en X indicó que el hospital cuenta con recursos de urgencia pese al “bloqueo” de EEUU. “Queremos destacar la labor del equipo del Hospital Infantil Sur, que una vez más demuestra su compromiso con la salud de nuestros niños y adolescentes, aun en medio de limitaciones con los insumos”, expresó.
Los expertos advierten que la ingesta de baterías es un riesgo grave en la infancia. Al quedar alojadas en el esófago, pueden liberar sustancias químicas que provocan quemaduras internas y daños severos en pocas horas. Se recomienda mantener estos objetos fuera del alcance de los niños y acudir de inmediato a un centro de salud en caso de ingestión accidental.
Otro incidente grave relacionado con una menor de edad cubana ocurrió recientemente en Sancti Spíritus
En Jatibonico, Sancti Spíritus, una bebé de 11 meses fue empujada desde un cuarto piso y, contra toda expectativa médica, no sufrió lesiones graves. Tras el incidente, una ambulancia con un equipo especializado la trasladó de inmediato al hospital pediátrico provincial, donde se realizaron estudios detallados. Sorprendentemente, las pruebas de imagen no mostraron fracturas ni daños internos, solo un leve rasguño en el cuello.
El jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos calificó el caso como “un milagro” y explicó que, aunque los niños tienen cierta resistencia a los traumas, nunca habían visto algo similar. A pesar de su aparente buen estado, la menor permaneció 48 horas en observación antes de tramitar su alta médica.
El caso ha generado controversia, ya que vecinos sugieren que la niña pudo haber sido lanzada intencionalmente. Las autoridades investigan el hecho, pero aún no han emitido declaraciones oficiales.