
El grupo cubano Orishas, formado en París y reconocido por fusionar el rap con la música tradicional de la Isla, regresará a los escenarios el próximo 22 de octubre con un concierto en la sala Razzmatazz de Barcelona. La presentación marca su reencuentro con el público europeo tras seis años de inactividad y forma parte del cartel del Suite Festival.
El regreso de Orishas ocurre después de una pausa prolongada en su carrera. La agrupación, integrada por Yotuel Romero e Hiram Riverí (Ruzzo), no se presentaba en vivo desde 2021.
En semanas recientes, su nombre volvió a los titulares tras la suspensión de un concierto en Lima, Perú, programado para el 3 de octubre. La cancelación se debió a una lesión sufrida por uno de sus vocalistas durante su participación en el Festival Cordillera de Colombia. La productora Kandavu confirmó que el grupo será parte del Festival Lima Music Fest, previsto para el 25 de abril de 2026, cuyo cartel se anunciará en los próximos meses.
El conjunto, que toma su nombre de las deidades de la religión yoruba, ha llevado su sonido a escenarios de distintos continentes. A lo largo de su trayectoria ha compartido cartel con Cypress Hill, The Roots, Calle 13, Maná y Black Eyed Peas.
Su impacto en la música latina ha sido reconocido por medios como Rolling Stone, Billboard y Time, que en 2003 los incluyó entre las bandas internacionales más influyentes fuera de EEUU.
Desde su debut en 1999, Orishas consolidó una identidad única dentro del panorama musical cubano. Su primer álbum, A lo cubano, superó las 750 mil copias vendidas en Europa y marcó el inicio de una nueva etapa para el hip hop latino. Las letras de crítica social y la fusión de ritmos como el son, el guaguancó y el bolero con bases de rap y funk definieron un estilo que influyó en generaciones posteriores de músicos.
Durante las dos décadas siguientes, publicaron seis producciones discográficas, entre ellas Emigrante (2002), Antidiótico (2005) y Gourmet (2018), trabajos que consolidaron su reputación como innovadores de la música urbana. Sus conciertos, caracterizados por la energía escénica y la interacción con el público, les ganaron un lugar destacado en festivales internacionales.
El retorno a Barcelona representa más que un reencuentro con sus seguidores europeos. Para muchos, simboliza la vigencia de una propuesta que unió raíces afrocubanas con la modernidad del hip hop global. En un contexto donde los ritmos urbanos dominan las listas internacionales, Orishas reaparece como un recordatorio del papel pionero que tuvo la música cubana en esa evolución.
Con su participación confirmada en futuros festivales, el grupo parece dispuesto a retomar el espacio que ocupó dentro de la escena latina. Su próxima actuación en la capital catalana podría marcar el inicio de una nueva etapa para una agrupación que, más de dos décadas después de su creación, sigue siendo referencia de la fusión entre tradición y contemporaneidad.

