
El reguetonero cubano Osmani García sorprendió a sus fanáticos con un video en una clínica estética para enseñar el proceso de borrado de uno de sus tatuajes de la cara.
El artista cubano acompañado de su novia Laura Candeau quien estuvo allí durante todo el procedimiento que según lo que expresó el intérprete de “La reina mía” fue bastante dolor
“Hola a todos… Voy a comenzar a quitarme un tatuaje, este de aquí”, dijo Osmani al tiempo que señalaba el tatoo en forma de alas que tenía cerca de su oreja izquierda.
“Si me convence el tratamiento, después sigo para acá… porque tengo sueños de Hollywood y la vida es bonita… a mí siempre gracias a Dios, el universo, a mis energías, a mis deidades y a mis ancestros me han puesto siempre las cosas que quiero en las manos y tengo unos deseos grandísimos de formar parte de unas cuantas series y movies y bueno hay que bajar el nivel de tinta en la cara”, fueron las primeras palabras del cantante antes de que la doctora comenzara a borrarle uno de los tatuajes del rostro.
Con este mensaje antes de iniciar el tratamiento con el láser, García dejó claro que en este 2022 va por nuevos proyectos y por lo visto, bastante ambiciosos al hablar de Hollywood, películas y series.
No obstante, el isleño no dio muchos detalles de qué tiene pensado o si ya está montando en alguno de esos proyectos de grabación, lo que sí quedó claro es que sufrió bastante durante la sesión estética para retirar la tinta de la cara.
“¡Está duro esto! ¡Me están electrocutando el cerebro, voy a salir achicharrado de aquí! … Ya me arrepentí. ¡Ay dios mío!.. Se siente el corrientazo… Ya probando la máquina estos dos no me los voy a borrar”, dijo Osmani señalando dos tatuajes más del rostro.
Durante el En Vivo que hizo en Instagram, el artista urbano recibió el apoyo de sus fanáticos quienes además le preguntaron por el procedimiento, pero bastaba ver al cubano quejarse del dolor tras este trabajo estético.
La especialista indicó que en unas tres sesiones y en los próximos siete días, lo realizado con el láser ayudaría a que la tinta de la cara fuese saliendo, desapareciendo de manera definitiva el tatuaje.