
La activista cubana Berta Soler, líder del movimiento Damas de Blanco, fue galardonada con el Premio Solidaridad Lech Wałęsa 2025 en reconocimiento a su incansable lucha por la democracia y los derechos humanos en Cuba.
Sin embargo, la valiente mujer no pudo asistir este martes al hotel Biltmore de Coral Gables, donde estaban presentes importantes figuras, incluido el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. El régimen castrista no la dejó viajar desde La Habana.
“No estoy allí porque el régimen cubano, la tiranía comunista de Cuba, me impone una salida sin retorno. Yo no lo acepto, yo me quedo en Cuba”, agregó en declaraciones exclusivas a Martí Noticias.
Para recoger el premio designó a Irma Santos de Mas Canosa, viuda de Jorge Mas Canosa. “Estoy incomunicada… Allí van a estar hermanos nuestros, Damas de Blanco y muchas personas a quienes agradezco mucho”.
Sobre el reconocimiento a su lucha, dijo: “estoy muy emocionada, muy contenta y agradecida de recibir este premio”. El premio Lech Walesa Solidaridad consiste en una estatuilla y una dotación económica de 275.000 dólares.
El Premio Solidaridad Lech Wałęsa, instituido en 2014, reconoce a individuos y organizaciones que promuevan la democracia y las libertades civiles en el mundo. Este galardón se otorga a personas que, como Walesa, han sido ejemplos de lucha contra la opresión y por los derechos humanos.
Entre los galardonados en ediciones anteriores figuran el líder tártaro de Crimea Mustafa Dzhemilev, la activista rusa Zhanna Nemtsova y el opositor bielorruso Pavel Latushka. El comité de selección está presidido por el expresidente polaco y Nobel de la Paz Lech Walesa, e integra a ministros polacos y un representante de la Fundación Helsinki de Derechos Humanos.
Berta Soler, nacida en Matanzas el 31 de julio de 1963, asumió el liderazgo de las Damas de Blanco en 2011, tras la muerte de su fundadora, Laura Pollán. Desde su activismo, ha enfrentado detenciones, acosos y amenazas por parte del gobierno cubano; sin embargo, su compromiso por la liberación de los prisioneros políticos cubanos nunca ha flaqueado.
Soler y su grupo han realizado protestas pacíficas, desafiando las restricciones del régimen, y han sido un faro de resistencia para miles de cubanos que luchan por un cambio en su país.
Tras la persecución de su esposo, Ángel Moya, durante la Primavera Negra de 2003, y su posterior encarcelamiento, Soler se unió a las Damas de Blanco. Su lucha por la liberación de los prisioneros políticos la ha puesto en el centro de la oposición cubana, convirtiéndola en una de las principales disidentes del país.


esta es otra vive bien del gobierno de los castros sigan creyendo en estos disindientes
esta es la vive bien de cuba sigan creyendo en estos disindientes de mentira igual que los disindientes de venezuela 60 anos mas eso estan creados por los obiernos de cuba y venezuela