
Panamá está complicando el acceso de los cubanos a las visas de tránsito exigidas por el gobierno centroamericano para permitir una escala en su territorio. La demora de más de 60 días está generando una situación de alta incertidumbre y frustración entre quienes buscan utilizar a Panamá como tránsito hacia otros destinos debido a sus múltiples conexiones aéreas.
El periodista Mario J. Pentón abordó el dilema presentando testimonios de cubanos afectados. “Lo único que se nos dice en el consulado cuando vamos a exigir una respuesta es que ellos no tienen ni siquiera que salir a decirnos nada, que ellos solamente tienen que atender a los que vengan ya con cita mandada por migración Panamá. El caso es que ya esto nos está afectando demasiado, son tres meses de espera de incertidumbre, de no saber si algún día podremos obtener nuestra cita”, comentó una cubana.
Varios cubanos que iniciaron su solicitud de visa de tránsito reportan esperas de más de tres meses sin recibir respuestas claras. Los testimonios revelan que las citas se manejan de manera arbitraria, lo que genera dudas y ansiedad. “Hay personas que tenemos más de 60 días esperando día por día esa cita y nada que llega. Entonces, mi pregunta es, ¿cómo es posible que haya atraso en la embajada, lleguen citas a personas que han aplicado posteriormente a la de nosotras?”, indicó la entrevistada.
“Nos dicen siempre lo mismo, ya de verdad que no podemos más con esta situación, nos está afectando psicológicamente, ya que hemos gastado mucho dinero en esto, hemos vendido las casas, los que tienen carro, carro, hemos perdido los trabajos, los niños los hemos tenido que cambiar hasta de escuela”, añadió.
El sistema de solicitud en línea fue cerrado, y ahora los trámites dependen de abogados panameños, pues la solicitud se hace por medio de Migración Panamá. Lo anterior incrementa los costos para los solicitantes y complica el acceso a una visa de tránsito. Además, la lentitud en las respuestas por parte de las autoridades panameñas añade más obstáculos al proceso.
Pentón recordó que el gobierno panameño, al igual que otros países de la región, enfrenta presiones de Estados Unidos para reducir el flujo migratorio hacia su frontera. Estas medidas forman parte de un esfuerzo más amplio para controlar la migración irregular, especialmente de cubanos, venezolanos y otros grupos afectados por regímenes autoritarios.
El futuro inmediato no parece mejorar, pues con la llegada de Donald Trump a la presidencia de EEUU se espera que la administración republicana presiones más a los países del área para que cooperen en frenar la migración.
En octubre de 2024, el presidente panameño José Raúl Mulino reactivó la obligatoriedad de visas de tránsito para ciudadanos cubanos mediante el Decreto Ejecutivo No. 195. La medida, vigente hasta julio de 2025, establece que los pasajeros y tripulantes cubanos en tránsito por Panamá deben obtener una visa emitida por la embajada panameña en La Habana, permitiéndoles un máximo de 24 horas en la zona de tránsito internacional.
Sin embargo, se contemplan seis excepciones, por ejemplo, los cubanos residentes permanentes en terceros países o con visas válidas en su destino final no necesitan tramitar la visa de tránsito.

