
La reparación de las carreteras cubanas ha sido detenida debido a la falta de combustible y áridos, recursos necesarios para la elaboración de mezclas asfálticas. El director de la Empresa de Vialidad en Villa Clara, Pedro Julio González, confirmó a la emisora oficialista CMWH que las obras de bacheo y recape de vías están muy complicadas y no se prevé que la situación mejore antes de que finalice el año.
La escasez de estos recursos ha afectado a varias zonas clave del país, entre ellas la Autopista Nacional y la Carretera Central. González detalló que, precisamente, estas dos vías se priorizarán de resolverse los aseguramientos y recursos.
Para las otras vialidades de la provincia, como aquellas que conectan a los municipios, y que están en muy mal estado, “se ha hecho bastante poco. La situación del combustible ha sido la razón principal para no cumplir los planes”.
En ese sentido, el funcionario añadió que se retomarán en un futuro las obras inconclusas, como la Circunvalación de Santa Clara y la carretera que conecta Bartolomé con Buena Vista, en Remedios. Sin embargo, hasta el momento, no hay una fecha clara para la reanudación de estos trabajos.
La paralización de estas obras refleja el impacto de la crisis energética que enfrenta el país, agravada por la dificultad de acceso a recursos básicos para el mantenimiento de la infraestructura vial.
Crisis energética y reducción de transporte en universidades
La crisis energética no solo afecta la reparación de carreteras. La Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV) ha visto una reducción significativa en su transporte debido a la falta de diésel. El tren universitario, que usualmente realiza varios viajes al día, ha limitado sus salidas a solo una, afectando la movilidad de los estudiantes.
Apagones continúan, a pesar de la llegada de combustible
El pasado jueves, Cuba vivió uno de los apagones más grandes del año, con un déficit de 1.514 MW, según el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Aunque el país logró pagar por un cargamento de combustible importado, la crisis eléctrica continúa afectando a millones de cubanos.
A pesar de la llegada de este combustible, el déficit eléctrico en las horas pico sigue siendo alto. El pronóstico oficial de la Unión Eléctrica (UNE) indica que la disponibilidad de energía será de 2.230 MW, mientras que la demanda podría llegar a los 3.300 MW, lo que deja un déficit de más de 1.000 MW.
Los apagones no solo han colapsado la red eléctrica del país, sino que han generado indignación en la población. El descontento en las redes sociales se hace cada vez más evidente. Muchos cuestionan la efectividad de las medidas adoptadas por el gobierno y la falta de transparencia en cuanto a los verdaderos alcances de la crisis energética. Mientras tanto, el pueblo cubano sigue enfrentando largas horas sin electricidad, afectando gravemente la vida diaria y, especialmente, a los sectores más vulnerables de la población.


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