
El partido del presidente de Argentina, Javier Milei, logró un contundente triunfo en las elecciones legislativas celebradas ayer domingo. El resultado permitirá al mandatario dar avance a reformas cruciales para su administración.
Al registrar el 40.7% de los votos emitidos a nivel nacional, el partido oficial, la Libertad Avanza, logró aumentar su número de diputados de 37 a 101, mientras que en el Senado, el número de bancas subió de seis a 20.
El mandatario celebró el resultado como un hito para el país. “Hoy claramente ha sido un día histórico para la Argentina. El pueblo argentino ha decidido dejar atrás 100 años de decadencia. Hoy comenzamos la construcción de la Argentina grande”, expresó Milei ante sus seguidores en Buenos Aires, donde hace más de un mes sufrió una derrota en las elecciones legislativas locales.
En términos de la composición del Congreso, La Libertad Avanza y sus aliados se aseguraron un tercio de los 257 escaños en la Cámara de Diputados, lo que le otorga al presidente el poder de vetar leyes aprobadas por la oposición y bloquear intentos de destitución.
La victoria también le da al mandatario la estabilidad legislativa necesaria para avanzar con reformas económicas fundamentales, como la tributaria y la laboral, que son claves tanto para los mercados como para su principal aliado, el presidente estadounidense Donald Trump.
El apoyo de Trump, quien intervino en los mercados locales mediante la compra de pesos y un acuerdo por 20.000 millones de dólares para frenar la volatilidad cambiaria, fue determinante en la campaña de Milei.
En su cuenta de Truth Social, Trump felicitó al mandatario argentino por su trabajo y el respaldo popular, un gesto que Milei agradeció, destacando la relación especial entre ambos países.
El resultado electoral también marcó una derrota para el peronismo, que, a pesar de obtener más del 31% de los votos, sufrió una importante caída en su influencia en el Congreso.
El peronismo de centroizquierda, que gobernó el país durante casi dos décadas, no logró capitalizar el mal momento económico ni la creciente desconfianza en el gobierno de Milei.
“El kirchnerismo como experiencia dentro del peronismo se está agotando”, señaló el analista político Sergio Berensztein, refiriéndose a la crisis interna del principal partido opositor.
A pesar del éxito electoral, Milei y su gobierno deben mantener la cautela. Aunque el triunfo le otorga un importante margen de maniobra en el Congreso, el país sigue enfrentando grandes desafíos económicos. La caída del consumo, la inestabilidad cambiaria y los temores sobre la deuda externa continúan siendo temas centrales para el gobierno.
El mandatario ultraliberal se mostró optimista pero consciente de la necesidad de formar una coalición más amplia para implementar sus reformas. “Hay decenas de diputados y senadores de otros partidos con los que podemos encontrar acuerdos básicos. Queremos invitar a la gran mayoría de los gobernadores a discutir en conjunto estos acuerdos”, señaló Milei, sugiriendo que su gobierno buscará alianzas para avanzar en su agenda.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, uno de los principales referentes del peronismo, aseguró que el resultado electoral no significaba el final del peronismo, pero reconoció la necesidad de construir una alternativa para el futuro. “El futuro no es de Milei, el futuro es del pueblo”, afirmó con firmeza.