
Terminó de la peor manera posible la búsqueda de un jubilado desaparecido en Santiago de Cuba durante cinco intensos días. Un grupo de pescadores de la zona de Ciudamar encontró esta madrugada el cuerpo sin vida de Carlos Clavel Camejo, quien había salido de su casa el sábado 18 de abril sin regresar.
Carlos Clavel Camejo vivía en la calle San Miguel, entre Aguilera y Portuondo. La mañana del sábado 18 de abril salió de su vivienda sin teléfono y no volvió. Sus familiares recorrieron todos los hospitales de la ciudad sin encontrar rastro de él.
El hombre atravesaba un cuadro de desequilibrio mental que hacía aún más urgente su localización, según una alerta difundida en Facebook por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, a partir de información proporcionada por el sobrino del jubilado.
Un grupo de pescadores encuentra el cuerpo sin vida
Durante cinco días la familia buscó sola, apoyada únicamente en redes sociales y en la solidaridad de vecinos y desconocidos. Las autoridades no ofrecieron respuestas efectivas ni activaron ningún operativo de búsqueda.
El desenlace llegó esta madrugada en Ciudamar, zona costera con actividad pesquera en Santiago de Cuba. Fueron pescadores comunes quienes dieron con el cadáver de Carlos Clavel Camejo.
“No fue un operativo institucional el que encontró a Carlos Clavel Camejo. Fueron pescadores. Gente común. La misma gente de siempre que termina haciendo lo que el Estado no hace”, lamentó Mayeta Labrada al confirmar la noticia.
El cuerpo fue trasladado a la funeraria de Santiago de Cuba, donde familiares y allegados se despidieron de él. El sepelio quedó programado para las 3:00 pm de este miércoles en un cementerio local.
Desaparecidos en Cuba: un patrón que se repite sin freno
Lo ocurrido con Carlos Clavel Camejo no sorprende a nadie en Santiago de Cuba. En junio de 2025, Nelson Benítez Torres, de 73 años y con demencia senil, desapareció tras salir de una estación policial sin que las autoridades activaran protocolo alguno.
Meses después, en diciembre de ese año, otro anciano con deterioro cognitivo llamado Ángel Hung Ramos fue hallado muerto en Manzanillo tras diez días de búsqueda. Ambos casos siguieron el mismo guion: familias desamparadas, Policía ausente y redes sociales como único recurso.
Cuba no cuenta con un sistema de alerta temprana para personas desaparecidas. Los medios estatales no difunden estas emergencias y la Policía acumula denuncias de inacción caso tras caso.
El Observatorio de Género de Alas Tensas documentó 37 desapariciones en la isla durante 2025. De esas 37 personas, cinco mujeres aparecieron muertas y al menos cinco casos involucraron a adultos mayores con deterioro cognitivo.
“Cuando son las instituciones las que fallan y es la casualidad la que encuentra, casi siempre ya es demasiado tarde”, reflexionó Mayeta Labrada al cerrar su reporte sobre el caso.
La familia de Carlos Clavel Camejo prefirió no ofrecer declaraciones públicas por la sensibilidad del momento. El dolor es privado, pero la negligencia que lo provocó es un asunto que le compete a toda Cuba.
Cada desaparecido en Santiago de Cuba y en el resto de la isla deja la misma pregunta sin respuesta: ¿cuántas tragedias más hacen falta para que exista un mecanismo real de búsqueda que no dependa de la suerte de unos pescadores al amanecer?